Archive for the ‘Vivencias’ Category

Elina y el sexo (I)

Wednesday, August 5th, 2009

lolita-new.jpgSara tiene unos muy bien llevados 16 años, una preciosa melena castaña, mirada inocente, sonrisa burlona… y ayer lo hizo por primera vez… GRACIAS A MI ;)

*Nota: ¡Stop! ¡Alto! ¡Suelta ese teléfono! Antes de que denuncies al Defensor del Menor para que cierre este blog y me castre químicamente, déjame que te explique el origen de la historia…

Todo empezó hace un par de semanas, cuando el hijo adolescente de un familiar me asaltó por el messenger para contarme que Sara y él habían decidido empezar a “salir juntos”… ¡Oh, sí, era su primera cita! estaba muy emocionado y necesitaba urgentemente mi consejo sobre cómo proceder en los apasionantes pero siempre difíciles albores de una relación sexual.

MI consejo. Madre mía, menudo aprieto… ¿pero qué se le dice a un adolescente que quiere saber cómo tomar “contacto” con una chica?¿Que vaya de playboy y la acorrale en un picadero con decisión, condones y aparente exceso de confianza? ¿Que se pegue una ducha fría y vaya a confesarle semejantes pensamientos impuros a sus padres (¡y no a mi!)? ¿Que elabore una propuesta de actuación afectivo-sexual a doble espacio y la vote con sus amigos en clase de Educación para la Ciudadanía? ¡¿Qué?! :-O

Y es que, si bien hoy día se presume de liberalidad y educación sexual “abierta y moderna”, yo sigo teniendo la impresión de que aquí a la hora de la verdad cada uno tira por donde sus prejuicios (y sus hormonas) le empujan. Yo al menos tengo muy claro que soy la persona menos indicada para dar consejos sexuales (y así se lo hice saber al muchacho), porque mi vida y la de muchos de mi generación (no sé si os ocurrirá lo mismo) ha estado plagada de mensajes sumamente contradictorios y experiencias deliciosamente irracionales en torno al SEXO.

Lo que sí puedo es compartir con vosotros el relato de algunas de aquellas experiencias, como hice con el jóven aprendiz de Don Juan… esperando que esto ayude a poner en orden mis ideas y que de ellas, luego cada cual saque sus propias conclusiones ;)

*Nota: ¡Sí, amigos!… abróchense los cinturones… en el que probablemente será su último post en Teclarios (debido a la censura que me va a caer encima ;-P) Elina pretende crear una saga de post sobre algunos episodios de su turbulenta y lamentable vida sexual. ¿Qué será lo próximo? ¿Subirnos los videos caseros que grababan sus padres cuando tenía 7 años? :-S En fin, puedo prometer y prometo que volveré al recto camino del saber Teclario… pero por hoy, como es veranito y eso, disfrutad de mis aventuras (que tienen que ver con la Informática más de lo que parece, como se apreciará más adelante)

japonesa-ampliada.JPGEPISODIO 1: ¡¡¡Masturbaos, masturbaos!!!
(o Los Peligros de una Pedagogía Esquizofrénica)

Antes de lanzarme a culpabilizar al mundo, he de reconocer los hechos. Yo YA NACÍ siendo un pervertido sexual
Bueno, al menos un poco :) Recuerdo perfectamente, y lo he corroborado en varias ocasiones, que a la temprana edad de 9 añitos (¡en serio!) ya me pasaba el día rebuscando en las revistas de mi madre a ver si encontraba algunos de esos escotes (o incluso tempranos top-less) que los pícaros publicistas de la época insertaban hasta en la más inocente de las publicaciones… ¡y era porque ya, tan jovencito, albergaba la más perversa de las intenciones que un pre-adolescente puede tener para con una dama retratada en papel couché! (sigh…)

Osea que el Mal estaba ahí, amigos. Oh, sí. Pero la cosa se agravaría con el paso del tiempo y según me fuí juntando con una panda de salidos y frikis de mucho cuidado (mis amigos, un abrazooo…), llegué a ser testigo de episodios dignos de una película de los Porky’s.

A medida que mis hormonas tomaban control sobre mí, pasé bruscamente de ser el empollón recatado al macarra-payaso de la última fila, que se pasaba el día intentando pillar cacho (¡yuju! ¡meto mano y hago reir a las macizas de clase!) pero sumido cada vez más en un pozo de fantasía y onanismo sin salida… ¡y sin novia a la vista, claro! (a diferencia del macarra-no-payaso, que eran esos otros que directamente -sin risas ni hostias- se cepillaban a las macizas).

Sin embargo mi educación y mi vida “externa” tenían una apariencia completamente normal y casta. No diré que explicitamente nos censurasen las gamberradas cargadas de testosterona, pero sí que es cierto que -aunque yo no lo llamaría exactamente “reprimir”- no se hablaba de sexo PARA NADA. El tema parecía no existir, o al menos no despertar el tremendo interés que despertaba en mi. Todas las “cochinas aventuras” en que nos metíamos sencillamente pasaban desapercibidas para nuestros padres y educadores (y así deseábamos que siguiesen por muuuucho tiempo). Amén.

Como nota del ambiente contradictorio que respiraba, recuerdo una anécdota de cierto profesor de filosofía, supuestamente católico, apostólico, romano y conservador a más no poder.

Ese tipo realmente nos tenía acojonados. Era enorme, con el pelo blanco y una cara de loco de las que te entran ganas de echar a correr al verlas. Ya habíamos recibido individual y colectivamente varias broncas en clase y eran realmente aterradoras. Cualquier mínimo equívoco al responder a sus preguntas podía ser interpretado como una burla o un insulto personal hacia él que le haría enrrojecer, salir espuma por la boca y arremeter verbalmente contra quien fuera.
Pues bien… un día, sin venir a cuento (¡ni siquiera estábamos hablando de sexo!, sino de drogas o algún otro “peligro” que la juventud de bien debía evitar) su cerebro hizo “click”. Simplemente se desató. No sé que demonios pasaría por la cabeza de ese hombre en aquel momento pero se puso de pie y nos gritó con furia: ¡¡¡Masturbaos, masturbaos!!! ¡El pecado hay que probarlo por uno mismo, no se puede aprender de los errores de los demás… blah blah blah! ¡¡¡Masturbaos, masturbaos!!! Evidentemente no me acuerdo del discurso completo (estaba demasiado ocupado en contener la risa histérica a la par que no mearme encima del miedo), pero la idea de su doctrina era algo así.

A lo largo de mi vida he escuchado mensajes similares a este de gente de la que no te lo esperarías (por ejemplo, un sacerdote me llegó a explicar que lo insano no eran los actos impuros en sí mismos sino el hecho de que no los realizáramos DE FORMA MÁS CREATIVA XD)… pero aquel episodio del viejo profesor desbocado convocándonos a la masturbación colectiva me marcó de veras y significó el comienzo de mi turbulenta carrera como explorador sexual, empezando -como no- de fracaso en fracaso ;o)

PD: Corto el rollo por ahora, amiguitos, pero creédme: hay mucho material ;-P. Si ha gustado, en próximos episodios hablaré de mis incursiones en el mundo del desarrollo de videojuegos eróticos (“Corría la era de los 8 bits, cuando la Informática y el Porno entraron en mi casa de la mano…” ), de los sabios consejos sexuales de mis amigos más enfermos (“¡Oh, vamos! Todos sabemos que a diferencia del de la mujer el deseo sexual masculino no solo NO se inhibe sino que se POTENCIA con el desprecio) o del desmadre y la lujuria que trajo la red de datos interna y la convivencia con féminas al colegio mayor originalmente masculino -y nominalmente religioso- donde estudié (“¡Bah, otra peli de lesbianas!… tan aburridas como John Woo intentando hacer cine sin pistolas”).

Diálogo en la oscuridad

Monday, August 3rd, 2009

  Querida Kitty,

En mis días por Atlanta, no podía dejar pasar la oportunidad de visitar las, en general, pocas cosas que esta ciudad olímpica nos ofrece.

Una amiga me envió el enlace a diddit, una página Web con la lista de lugares imprescindibles a visitar en diferentes ciudades del mundo (quizá enfocado principalmente en Estados Unidos, porque de Madrid vienen 7, con la FNAC por encima del Palacio Real o el Reina Sofía… y sin rastro de Barcelona, Toledo o Granada…).

El caso es que de Atlanta vienen 10… de los que destacan el “Georgia Aquarium“, el acuario más grande del mundo, situado en la misma plaza (y financiado por, creo) el “Mundo de Coca-Cola“, un museo dedicado a dicha bebida, que fue creada por John S. Pemberton en 1885. También están relativamente cerca el parque de atracciones “Six flags over Georgia” con unas montañas rusas que estoy deseando probar, y el “Stone Mountain Park“, un parque natural montado alrededor de un pedrolo de granito de 251 metros de altura y 8 kilómetros de circunferencia, con el bajorelieve más grande del mundo, de 12.000 metros cuadrados (entre dos y tres campos de futbol). Si unimos a todo esto algunos estadios, el parque olímpico, el Fox theatre y el CNN Center (un inmenso recinto con restaurantes de comida rápida situado entre los edificios de la CNN), la lista llega a 10 con mucho esfuerzo.

Increíblemente, se olvidan del King Center, dedicado a Martin Luther King Jr, que nació y vivió en Atlanta y que sí aparece en muchas otras guías sobre Atlanta. Lo que no aparece en ninguna, sin embargo, es una “exhibición” que aquí en Atlanta va de la mano de la archiconocida Bodies, y que se conoce internacionalmente como Dialogue in the Dark (Dialog in the Dark en Estados Unidos).

Cartel de “Dialog in the dark”

Nos habían hablado bien de ella, a si es que fuimos dos amigos y yo para allá, con nuestras flamantes bicis. Por el camino, tuvimos que preguntar a la que parecía una familia de indios, con los dos padres cercanos a la jubilación y su hijo. Amablemente nos indicaron dónde estaba, y entre alguna que otra vuelta inútil y aparcar las bicis, cuando llegamos a la taquilla nos encontramos a los tres a los que acabábamos de preguntar comprando sus entradas para el mismo sitio donde nosotros íbamos.

Al ir a pagar… su tarjeta de crédito no funcionó, y tuvieron que marcharse a sacar dinero. Mientras, fuimos a sacar nosotros tres la entrada, y se dio la peculiar situación de que… sólo quedaba aforo para 5 personas, y 3 entradas estaban aún bloqueadas por la familia anterior. Por tanto, tuvimos que esperar a que las desbloquearan, y en ese rato, volvieron los tres indios, que religiosamente volvieron a colocarse en la fila detrás de nosotros…

La taquillera les avisó que sólo quedarían dos entradas para ellos, porque sus tres nos las íbamos a llevar nosotros. Y claro… fue un tanto incómodo :-) Además, nosotros también pagamos con tarjeta, a si es que se quedaron ojo avizor a ver si el problema había sido de su tarjeta o del lector y a nosotros tampoco nos funcionaba… Finalmente se dieron por vencidos y dijeron que volverían otro día, mientras, desagradecidos, nosotros nos hacíamos los guiris simulando que no entendíamos.

En cualquier caso, y volviendo a lo importante, al entrar te dan la bienvenida … un  montón de, literalmente, bastones de ciego:

Bastones de ciego a la entrada de “Dialog in the dark”

Cada asistente debe coger uno, asegurarse de dejar en las taquillas cualquier cosa que emita luz (relojes, móviles…) y entrar en una zona en penumbra.

Una vez dentro, nos da la bienvenida una persona que nos dirige a unos asientos cúbicos iluminados por dentro. En un inglés infernal nos cuenta que la exhibición consiste en experimentar actividades cotidianas desde el punto de vista… de un ciego. De modo, que tendremos un guía profesional que nos hará recorrer diferentes lugares, y nos pondrá a prueba. Nos da unas breves instrucciones sobre el uso del bastón, y nos abandona, mientras las luces de los asientos se van difuminando cada vez más hasta llegar a la más absoluta oscuridad.

En ese momento se oye a nuestro guía, con un inglés negro difícil de seguir. No hemos perdido solo el sentido de la vista, sino también prácticamente el del lenguaje…. ¡¿pero dónde aprende a hablar esta gente?!

El caso es que, en la más completa oscuridad, nos va llevando por los diferentes lugares que se recrean en la exhibición: un supermercado, donde podemos tocar y oler la fruta, latas, y otros productos, para terminar pasando por la caja registradora. También paseamos por un parque, con unos bancos que resultan muy difíciles de encontrar, subimos a un barco que se mueve y que casi te marea al no tener referencias visuales, y también a una concurrente calle donde se oyen coches por todos los lados, y un trino salvador que te indica cuando y por dónde puedes cruzar.

La exhibición acaba en un bar, donde tenemos que buscar la barra y nos atiende un amable camarero donde podemos comprar y pagar bebida (de verdad), y luego buscar un lugar donde sentarnos. Hasta este momento, el grupo era de unas 10 personas junto con el guía… que es mucha gente dando palos de ciego, la verdad. En el bar, sin embargo, la cosa se pone peor, porque se juntan otros grupos más que han hecho rutas diferentes, por lo que supone algo más de agobio.

Al final, el grupo inicial acabamos sentados con nuestro guía, conversando, lo que da nombre a la exhibición y su “Diálogo en la oscuridad”. El guía nos cuenta que… de hecho es ciego. Cosa que resulta increíble, porque en algunos momentos algunos terminamos completamente perdidos y el tipo sabía dónde encontrarnos (yo llegué a pensar si tendría algún tipo de gafas de visión nocturna o algo). El diálogo se centra por tanto en preguntas sobre su vida diaria, una vez que todos nosotros hemos experimentado lo que para él es el día a día.

La experiencia es inolvidable y no se puede expresar con palabras la desorientación que se siente. Parece que la idea nació en Alemania a finales de la década de los 80, y desde entonces se ha ido expandiendo y está en varias ciudades alrededor del mundo (a España no ha llegado). Lo verdaderamente bonito es la actividad social que ocasiona, pues da trabajo a un montón de gente ciega que se convierten en guías de videntes, en lugar de necesitar a videntes guía. Una de las asistentes mencionó en el bar (a oscuras) que también en Alemania había surgido una idea similar llamada “Eating in the dark”, consistente en restaurantes en los que se comía completamente a oscuras (también con camareros ciegos). Esto no sólo sirve para mostrar las dificultades, sino también lo que intimida llevarse a la boca algo que no se sabe lo que es, y, sobre todo, dejar que sea el gusto y el olfato el que te guíe y puedas concentrarte en los sabores al no tener imágenes que te despisten.

Por tanto, si en vuestros viajes caéis en en alguna de las ciudades donde se puede asistir a Dialogue in the Dark, os recomiendo que no dejéis pasar la oportunidad de ir. Y ya de paso, preguntad a vuestro guía cómo sueña un ciego, que a nosotros se nos ocurrió demasiado tarde.

Para los que no podáis asistir, os dejo una foto:

Interior de Dialog in the Dark

Lástima que no me dejaran usar el flash.

Mi último helado

Thursday, July 23rd, 2009

Fue en un pasillo solitario de un olvidado aeropuerto estadounidense.

Mi último helado

Involución

Thursday, June 11th, 2009

Tengo 30 palos. Mis alumnos me lo recuerdan cada vez que abren el C++ Builder y me dicen:

“Este compilador es ya muy viejo, ¿verdad?”

A lo que yo les respondo:

“Yo lo usé cuando estudié tercero así que, al menos, tiene 10 años…”

Y en ese momento rueda una lágrima por mi mejilla.
Pero, pensándolo bien, vivimos en un momento muy afortunado para nosotros, gracias a las tecnologías que hoy en día nos rodean: podemos no crecer. Más aún, podemos volver hacia atrás en el tiempo y quedarnos allí.

Antes una película tenía fecha de caducidad: el tiempo que estaba en cartelera de tu cine de barrio más el tiempo que el Morty (que era el tipo de mi videoclub) decidía tenerla en el estante de pelis antes de llevarla al almacén en donde que morían bajo una capa de polvo. Podías comprar las más conocidas en VHS pero la oferta era limitada. Ahora, busca un poco y podrás volver a ver las que más te molaban porque están todas. Vuelve a partirte de la risa viendo a un imberbe Tom Hanks en Despedida de soltero, recuerda lo que te gustaría haber sido uno de Los Exploradores (sobre todo el que se echaba la novia), vuelve a verme con algo de pelo en La jungla de Cristal, o comprueba si ahora pasarías miedo con Re-Animator.

Por norma, los videojuegos que ahora salen al mercado no me gustan. Paso de tener que tener un mapa de teclas a mi lado para saber cómo tengo que mover a un personaje. ¿Qué fue de los juegos controlados con un simple QAOP-Espacio?¿Qué fue de las consolas con 4 flechas y dos botones?. No os preocupéis, tenemos emuladores de Spectrum, de Amstrad y hasta de las máquinas recreativas. ¡Viva! he podido quitarme mi frustración de adolescente y pasarme el Shinobi sin dejarme ni un duro. Y podemos volver a jugar a los de consola on-line. Menudo vicio. Lo divertido que era un monigote de dos colores hecho con cuatro cuadrados.

Pregunta a tus padres qué fue de sus compañeros de colegio. Es muy probable que ni lo sepan. Yo he encontrado a la mitad de ellos a través de Facebook. Nos vemos las caras 12 años después. Pensad en qué es lo que tendríamos que hacer para recuperar el contacto con esta gente: desempolva la chorbagenda, empieza a llamar a los padres de esta gente y reza para que confíen en un desconocido que le pide el teléfono de su hija, que ya está casada y con un churumbel. Ahora, desempolvas la chorbagenda, metes el nombre en el buscador, le pides ser su amigo acompañado de un mensaje que le recuerde quién eres y cruzas los dedos para que tenga la misma curiosidad que tú en ver qué aspecto tienes 12 años después (mira, está más gordo; joder, qué calvo se ha quedado; ¿pero yo me lié con este callo?; ¡¿!pero yo le dije que no a este pibón!?!).

¿Y qué me decís de la TV? Están volviendo todas las series de TV que veíamos. Hasta han hecho remakes de V, de Battlestar Galactica (cómo han cambiado para bien los Zylon), o de El coche fantástico. Y han reeditado todas las demás y puedes comprarlas en cualquier tienda (o descargarlas, por supuesto). O puedes volver a ver sólo aquéllas escenas míticas que te marcaron de por vida o que te descubieron a Tom Jones (nunca volví a bailar igual). Si eres más osado hasta puedes volver a ver esa escena cachonda que tanta gracia te hacía, bailarla en una fiesta, reeditarla y colgarla en Youtube para que alguien como yo te pueda enlazar desde un blog. Incluso tener acceso a la tele de entonces puede hacer hasta que te redescubras: he descubierto en mí un monologuista frustrado gracias a poder volver a ver El club de la comedia

Voy a terminar con la música. Recuerdo que en el radio-casette tenía metida siempre una TDK virgen para poder grabar las canciones que más me molaban. Al final, la mayoría de ellas estaban cortadas porque antes de que terminasen te metían una cuña publicitaria. Muchas de ellas permanecen en casa de mis padres como recuerdo del niño que vivió allí. Ahora ya no sólo puedo escuchar la música de los 80 y de los 90 sino que también puedo ver los vídeos musicales: los pantalones vueltos de los Kriss Kross, las gafas que llevaba en el cole (y que se vuelven a lleva ahora) de Rick Ashley, el pezón de Sabrina o lo linda que era Marisol en el 68 (ups, creo que esta vez he retrocedido demasiado).

Una reflexión: si las nuevas tecnologías nos permiten involucionar hasta nuestra pubertad, ¿nos quedaremos allí estancados o evolucionaremos? Mi opinión: Viva el retro.
¡Yippikayei, Teclarios!

Disfrute obligatorio

Friday, March 20th, 2009

Querido Ndugu,

Como ya sabes, la mayoría de los teclarios somos profesores en una perdida Facultad de Informática de una recóndita Universidad de un recóndito país de éste que algunos llaman “el primer mundo”.

Pues bien, a pesar de lo que creen muchos alumnos, la mayoría de los profesores que les ilustran día tras día (y entre ellos todos los teclarios), no son (somos) unos vagos redomados sino que dedican (dedicamos) muchas más horas de lo estipulado en sus (nuestros) contratos.

Todo ese esfuerzo lo invertimos no sólo en preparar clases, sino también en proyectos de investigación, proyectos con empresas y otro montón de historias que, aunque normalmente hacemos porque nos gustan, también debemos hacer si queremos progresar aquí dentro, en este pequeño mundo que es la Universidad en nuestro país.

Este rincón teclario ha sido testigo con el tiempo de muchas de nuestras vivencias al respecto, donde cada uno hemos puesto nuestro granito de arena a la tarea de hacer entender al mundo que no somos unas vagas cigarras.

Aún así, siempre te queda en el fondo de la cabeza la certeza de que, a pesar de los gritos que demos al viento, los alumnos en particular y la sociedad en general, nos tiene por unos seres holgazanes que tienen un puñado de horas de clase a la semana y el resto del tiempo lo dedican a vivir.

Sin embargo hoy es un día especial. Hoy es viernes 20 de Marzo, el día que viene después del 19 de Marzo. Este año en ciertos sitios el 19 de Marzo ha sido fiesta, y nuestra Facultad ha sido una de las afortunadas. Siendo el jueves fiesta, a los alumnos se les activa automáticamente el ingeniero de caminos que llevan dentro y les aparecen en los ojos la palabra “puente”. No voy a negar que a nosotros también, pero lo desactivamos enseguida por todos los marrones que tenemos encima.

Pues bien, el Rectorado reconoció hace unas semanas que, pese a ser un día de “puente natural”, la mayoría de los profesores/investigadores de esta Universidad se empeñan en ir a sus puestos de trabajo a seguir con sus quehaceres diarios. Y para que no lo hicieramos, para que dedicáramos por un día nuestro tiempo a la familia, a disfrutar de este Sol que hoy nos acompaña, nos envió una circular que, desde que la recibimos, ha sido la comidilla: “en su reunión del pasado día […], acordó considerar el día 20 de marzo como puente de disfrute obligatorio en la Universidad, para favorecer la conciliación de la vida familiar y laboral, haciendo confluir en este sentido la enseñanza universitaria con el resto de niveles educativos.”

Así que hoy es puente de disfrute obligatorio, ¡que a ningún teclario se le ocurra trabajar!.

P.D.: Saludos a esos compañeros que hoy están en la otra punta del país en una reunión de proyecto que compartimos con un centro de investigación de aquella ciudad…

Reflexión de todo a 100: ser inmutable o eterno retorno

Tuesday, February 24th, 2009

 1980, Laboratorio de Inteligencia de Artificial del MIT: a Richard Stallman y a sus compañeros del laboratorio se les deniega el acceso al código fuente del controlador de la primera impresora láser, la Xerox 9700. Stallman & co. querían modificar el código del controlador de dicha impresora, adquirida por el laboratorio y situada en una planta diferente de la que ellos se encontraban, para que ésta les mandase una notificación cuando se encontraba atascada. Ante la negativa del fabricante de la impresora, se convencen de que la gente debe tener la posibilidad de modificar su propio software. Había nacido el movimiento del software libre: un mundo sin barreras para los usuarios de la informática.

2009, Despacho de Ayudantes de una universidad española de cuyo nombre no quiero acordarme:   Dos usuarios del sistema operativo Linux, del que Stallman es padre espiritual (aclaración para profanos en el tema), intentan instalar el controlador de la impresora láser del despacho de al lado para hacer que ésta les imprima correctamente. Así, sin más. Otros linuxeros pasaron antes por el despacho y lo abandonaron sin conseguir domar a la impresora.

Que todo cambie para que todo siga igual. O algo así.

Un sueño que se hace realidad…

Sunday, February 8th, 2009

…aunque no sea el mío.

En su Última Lección, Randy Pausch hablaba de la importancia de hacer realidad nuestros sueños de la infancia. Personalmente, yo nunca he tenido muy claros los míos. Quitando la posibilidad de viajar al espacio, que parece más bien irrealizable (hablo del espacio de verdad, en este plan y no en éste), miro hacia atrás y no veo grandes obsesiones.

En cambio, mi amiga Dácil si tiene sueños y obsesiones. Una de ellas, era emular a los grandes exploradores antárticos de principios del siglo XX, como Scott o Amundsen. La conquista de los polos es un tema que le fascina, como atestigua la importante colección de libros sobre el polo sur que tiene en casa. Desafortunadamente, una periodista que trabaja en un medio de comunicación conservador centrado en noticias de economía sin que esto ayude mucho a su propia economía, tiene muy pocas posibilidades de cumplir un sueño como viajar a la Antártida.

Pero, contra todo pronóstico, resulta que precisamente éste trabajo le va a permitir cumplir su sueño. Hace unos meses, en su empresa le preguntaron si estaría dispuesta a viajar al Polo Sur durante un mes para elaborar una serie de reportajes. Desde entonces, ha vivido como en un sueño, sin terminar de creérselo. “No me lo creeré hasta que no me vaya”, decía. Pues bien, el miércoles se fue rumbo a la Antártida.

Si a alguno os gustan los viajes exóticos, os interesa la exploración o simplemente os atrae el Polo como a ella, os invito a seguir la experiencia en su blog Al Sur del Sur.

Entre tanto, yo seguiré esperando. Tarde o temprano, alguiense dará cuenta de que es imprescindible que me vaya a Alfa Centauri a enseñar a sus habitantes cómo aprender jugando.

Dicen que algo ha cambiado en mi vida…

Tuesday, February 3rd, 2009

Yo de joven trabajaba como beclario en mi departamento. Me pagaban poco, pero me gustaba.

Ahora de joven sigo trabajando en mi departamento, pero ya no soy beclario. Siguen sin pagarme mucho, y viene a gustarme poco más o menos igual. A veces tengo dudas de si realmente me gusta lo suficiente como para compensar el esfuerzo.

Mis hermanos teclarios me han invitado a que renueve mi identidad. Dicen que ya no soy joven, y que eso de ser beclario sólo se hace de joven. Personalmente, discrepo con ellos. Siempre pensé que el mundo se dividía entre los jóvenes sin contrato fijo y de futuro incierto en la facultad, y los mayores, con sus plazas fijas. Creo que sigo siendo joven. Además, casi era más feliz siendo beclario,  beclario me siento y beclario me sentiré por mucho tiempo. Pero mi becla(?) se terminó y por eso me insisten.

Como nunca he sido muy bueno para las confrontaciones (soy pequeñito y poca cosa, en contraste con Blackthorne que además de pirata es un armario), he tenido que ceder y reencarnarme. Y al llegar a la reencarnación, me tuve que plantear qué ha cambiado en mi vida recientemente. Pensando pensando, creo que lo que más ha cambiado en mi vida son las noches. Ese espacio a partir de la medianoche que normalmente era el que reservaba para mi tiempo de ocio. Ahora lo dedico a trabajar.

Pero igual que antaño era en estas horas cuando más disfrutaba de mi tiempo, ahora son las horas en las que más rindo en el trabajo (salvo hoy, que escribo en teclarios). Por el día tengo sueño y por la noche estoy a gusto (hasta hay una explicación científica para ello). Sí. Soy una criatura de la noche, un guardian nocturno. Paso la noche vigilante, aunque nunca he sabido qué vigilo exactamente. Pero vigilo.

Soy Anton, encantado de conoceros.

El hombre que susurraba a las mucetas

Saturday, January 31st, 2009

Traje académico con muceta azul cobaltoLa muceta, queridos amigos, es una especie de “capita” de raso abotonada por delante que se coloca sobre el traje académico con el que, según dicta el protocolo universitario, se visten los doctores en los actos oficiales.

El color de la muceta es indicativo de la rama del conocimiento a la que pertenece el doctor, por ejemplo marrón en el caso de las Ingenierías (aunque el azul cobalto se impusiera en nuestra Facultad para la Ingeniería Informática, como herencia de otras ciencias como la Matemática o la Física).

En el Solemne Acto de Investidura que se celebra anualmente coincidiendo con la fiesta del patrón de los centros educativos, se espera de los nuevos doctores que asistan vistiendo dicho traje académico. El traje se compone de toga negra, guantes blancos, camisa y pajarita blanca, muceta, puñetas bordadas y birrete (ambos a juego del color de la muceta)… todos ellos elementos repletos de historia y significado, al igual que otros complementos como el anillo, las medallas y enseñas de doctor o el bastón que representa el poder de gobierno del Rector.

Y vosotros os preguntaréis ¿¿Elina, para que coño nos cuentas todo esto??… pueees porque este año me tocaba a mi (y a unas cuantas decenas de nuevos doctores más) presentarme a este acto vistiendo el ceremonioso uniforme, y además pensaba aprovechar la ocasión para escribir un post sobre protocolo universitario… con objeto de lucir mis conocimientos de “saber estar” con la “elegancia natural” y el “exquisito gusto” que me caracteriza, claro…

Peeeeero… el acto dió un giro innesperado, amigos… y la experiencia me obliga a escribir un post más “anecdótico” de lo que me hubiese gustado. Bien mirado, por otra parte os habéis ahorrado el rollo del protocolo ;)

La “vivencia” comienza entre bambalinas, mientras los nuevos doctores nos vestíamos apresuradamente antes de salir a escena. El solemne acto comenzaba a media tarde (cánticos, discursos e investidura de un Honoris Causa incluidos)… por lo que yo venía en ese momento de trabajar de la Facul para encontrarme en el mismo Paraninfo Universitario con mis padres y mi mujer que habían venido de acompañantes.

Tan previsor y cauto como siempre… le pedí a mi mujer (que había traido en coche todos los accesorios imaginables) que me acompañara al vestuario con las bolsas de la ropa. Estaba ya casi vestido, cuando voy a pedirle la muceta para ponérmela por encima… y la pobre se me queda blanca, como quien ha visto un fantasma… y me confiesa que la muceta ha decidido quedarse olvidada en casa (!!!) :-O

Mortadelo, sin muceta Puede parecer un detalle sin importancia, pero lo cierto es que -a cinco minutos de empezar la ceremonia- no había muceta, trapo ni gallumbo azul disponible en dos kilómetros a la redonda con los que solucionar lo que empezaría unos minutos después, tras comenzar el acto. Se formó la hermosa estampa multicolor formada por el coro de doctores, donde destacaban dos señores vestidos de negro, el Rector con su muceta negra de terciopelo reglamentario y un servidor, togado y de muceta invisible. En plan “árbito de fútbol“… o “Mortadelo” según se prefiera.

Ni que decir tiene que la hora y pico que duró el acto se me hizo un poco cuesta arriba :( Vale, lo reconozco… soy muy aprensivo y vergonzoso. ¡Pero también reconocedme que la cosa tiene tela!: después de haber pagado religiosamente los 350 eurazos del equipo, haber preparado a conciencia la logística familiar… ¡y resulta que soy el-nota-que-se-deja-la-muceta-en-casa!

En fin… al final lo mio tampoco fue para tanto (al fin y al cabo, yo también soy especialista en liarlas tan pardas como esta) :) Durante el acto me mantuve lo más oculto que pude (teniendo en cuenta que no había nadie entre el público y yo… sigh!) y para la foto oficial (recogiendo el libro de la ciencia ante el Rector y pronunciando el compromiso doctoral…), engatusamos a un chico muy majo de Biológicas para que me prestase su muceta un momento (de ahí viene lo del “susurrar” a todos los que tenía al ladobuscando desesperadamente un candidato de mi color que saliera al estrado bastantes antes que yo para que nos diera tiempo a dar el cambiazo! :-P)

A toro “pasao” lo que más me duele de estas cosas es el disgusto que se llevan los involucrados (¡a mi pobre mujer se le saltaban las lágrimas de rabia! :-[) y lo malqueda que soy con los conocidos… no porque me pusiera de mala leche, no (yo estas cosas me las tomo con filosofía… ;)) sino porque con los nervios al final ni saludé ni me hice fotos como es debido con los compañeros teclarios allí presentes, ni con las “autoridades” de la Facultad y el Rectorado, ni con mi propia familia… En fin, desde aquí, mi más sincera disculpa :(

A ver si en la… “próxima” sale mejor ;)

Living in the Past

Saturday, January 24th, 2009

Como dirían los Jethro Tull sigo viviendo en el pasado. Estos días me ha dado por pensar que podría ponerle banda sonora a la tesis, me explico. Cada momento de la tesis ha venido marcado por una serie de canciones que han monopolizado gran parte del tiempo que le dedicaba mi pequeño retoño de 180 páginas. Bandas sonoras de películas, clásicos del rock y novedades discográficas varias, se han encargado de proporcionarme la épica necesaria para finalizar tamaña empresa.

Si me retrotraigo a los inicios asaltan mi memoria los Blind Guardia, grupazo de Heavy alemán con canciones épicas donde las haya que me ayudaron a adentrarme en aquellos oscuros primeros papers con el mismo ánimo que la comunidad del anillo lo hizo en Moria.

Junto a este grupazo bandas sonoras de películas como La Roca o la versión desechada de Remember de Titans marcaron los principios musicales de mi investigación.

A medida que la tesis avanzaba me daba cuenta de que mucha de la información que necesitaba se encontraba en papers de los años 60 y 70, por lo que gustosamente me centré en los trabajos clásicos de Salton, S. Robertson, van Rijsbergen, Spark Jones, etc. Paralelamente, y de forma completamente inconsciente, mis tendencias musicales se enfocaron en esos años, Pink Floyd, Led Zeppelin, Jethro Tull, Marmalade, es como si el aurora setentera de los papers que leía  me embriagara hasta el punto de revitalizar mi gusto por los clásicos, pero bueno, al menos no me dió por dejarme el pelo largo y patillas.

Las bandas sonoras tampoco faltaron en este periodo, La caza del octubre rojo, Depredador, Conan el Bárbaro (sin duda el mejor trabajo de Polodouris junto con el octubre rojo), La vida privada de Sherlock Holmes, en fin, música de clásicos del cine que junto con clásicos del rock que me acompañaban mientras leía cuando me cansaba de programar y programaba cuando me cansaba de leer.

Durante la estancia de investigación me dió por buscar cosas nuevas, Bad Company, Zuttons, Keane, viejos rockeros junto con lo más granado del pop actual se alternaban aportando personalidad propia a aquellos meses lejos de casa.

Con la vuelta a casa volvieron las bandas sonoras, Blade Runner, El Nombre de la Rosa, Cyrano de Bergerac, Pesadilla antes de Navidad, todo muy reflexivo, supongo que durante los meses posteriores a la estancia uno necesita una concentración que no es capaz de alcanzar mientras Robert Plant o David Gilmour te gritan al oido.

A este periodo le siguió una época aún más experimental que la de la estancia, donde colmaron mis horas musicales delante del ordenador clásicos como Chick Korea, Paco de Lucia, Al di Meola, Pat Metheny y Miles Davis, vamos, mucho jazz, al que nunca he sido demasiado aficionado, pero que reconozco que es un genero que mantiene, tras sus impenetrables murallas acústicas, verdaderas joyas de la música del siglo XX. Quizás entre todas destacar  Sketches of Spain de Miles Davis, seguramente el mejor disco de Jazz Fusión que he oido jamás, y que ha resultado ser, según la crítica, uno de los mejores 500 albums de todos los tiempos (wikipedia dixit). Tampoco puedo dejar de mencionar You’re Under Arrest también de Davis, el cual le pone un toque jazzistico a los más granado del pop de los años 80.

Los últimos meses, ya metido en la escritura de la memoria se tornaron más obsesivos y repetitivos, como la propia tesis, aquí la banda sonora de Batman Begins, Blade Runner y el Ultimatum de Bourne (recomendación de otro teclario) sonaron una y otra vez mientras escribia a un ritmo medio de 3 a 5 páginas diarias.

Ahora que la tesis se término, lo mejor, musicalmente hablando, de estos últimos 4 años ha permanecido. Led Zeppelin, Jethro Tull y Pink Floyd siguen sonando de forma recurrente en mi amarok y en mi iphone, aunque de vez en cuando se cuelan los Foo Fighters, The Darkness, Sebastian Tellier o Evanescence para recordarme que en el siglo XXI aún se sigue haciendo muy buena música.

Así que esta es la historia musical de mi tesis, seguro que cada uno de nosotros tiene una, por lo que la pregunta final es obligada:

¿Cual fue o está siendo la música de vuestra tesis?