El pasado cada vez queda más lejos
Saturday, November 1st, 2008La última vez que la ví, mi infancia estaba jugando con un Amstrad CPC, mientras mi adolescencia la miraba con desdén por encima del hombro, con las manos en el teclado de un flamante 286 con monitor a color.
Pero, en realidad, nunca renegué de mi pasado. Cuando con mi siguiente ordenador, un 486, fui capaz de ejecutar un emulador de CPC, los recuerdos de otros paisajes y otros tiempos volvieron a mí, y las tardes de niñez jugando al Ikari Warriors, al Bomb Jack, al Wonder Boy y un largo etcétera compitieron con las del Turbo Pascal, el Pspice, y el C++ Builder.
¡¡Vaya invento amigos!! ¡Los emuladores! Esto era un concepto nuevo… ¡un ordenador dentro de otro! ¿Cómo podía ser?
En un intento de sacar de las viejas cintas del CPC mi código en Basic escrito con dedos de niño, por volver a ver aquellos primeros pasitos que me enseñaron a programar, conseguí montar, armado con un soldador, un cable para conectar, por el puerto paralelo, el CPC con mi 486. Qué cosas… qué cara debió quedárseme cuando, por diferencias de amperaje, quemé la placa del PC, a una semana de los exámenes y con 4 prácticas por terminar… y yo que sólo quería echar una partidita para aliviar tensiones…
Hoy, por otros motivos, quería recuperar mi emulador de CPC. Dejar salir alguna lagrimita recordando otras épocas, cuando era más joven, el mundo iba un poco más despacio, y había tiempo para jugar.
Pero el emulador que ejecutaba en mi 486, y que luego pasó por un Pentium II, y por un Athlon, es para MS-DOS. Por lo que, en realidad, lo he estado usando (hasta la última vez, el año pasado) en Windows 98, 2000 y XP en modo compatibilidad… con un sistema operativo de 1991 (asumiendo MS-DOS 5.0), para emular una máquina de 1984.
Pero en Abril cometí un pecado. En mi nuevo portátil, con 4 GB de RAM (65.536 veces más que mi viejo CPC que, por cierto, aún conservo) decidí instalar Windows Vista 64, para poder direccionar toda esa memoria. Y no leí la letra pequeña… la versión de 64 bits ya no es compatible con MS-DOS (de 16 bits):

Ahora la única opción que me queda para jugar al Ikari Warriors, al Bomb Jack y al Wonder Boy, para no dejar del todo atrás mi niñez, para no convertirme en un adulto miserable que come sopa, que programa por dinero y se ha olvidado de soñar, la única alternativa, digo, es instalar en mi sistema operativo de 64 bits, una máquina virtual con Windows XP (de 32 bits), para que emule a MS-DOS, de 16 bits, sobre el que ejecutar el emulador de un procesador de 8 bits. Sólo así podré cargar los juegos de antaño. Sé que hay emuladores para Windows, pero no son el que he usado siempre, del que me sé las teclas rápidas (soy un teclario, no un ratonario), el que puede ponerse a pantalla completa, el que, ¡santo cielo!, ha estado más en mi disco duro de lo que llegó a estar el CPC encima de mi mesa. Hoy la única alternativa que me queda es emular el CPC dentro de un ordenador virtual que se ejecuta encima de otro.
Me pregunto si pasados otros 10 años, tendré que instalarme un meta-emulador, para instalar Windows Vista, en el que instalar una máquina virtual con XP en la que ejecutar el emulador para poder seguir jugando. La película Nivel 13 viene a mi memoria… Si Von Neumann levantara la cabeza.



