Archive for the ‘Ocio’ Category

To sir, with love

Thursday, October 29th, 2009

Dedicado a Antonio Vaquero Sánchez,

quien ha sido para mi un verdadero maestro.

Madadayo  [Japon, 1993] fue el testamento fílmico de Akira Kurosawa aunque, hay que aclarar, el “sensei” nipón no eligió a esta historia como su despedida formal pues poco antes de morir estaba preparando su regreso a los sets cinematográficos.

El maestro Hyakken Uehida (Tatsuo Matsumura estupendo) se retira después de varios años de impartir clases. Admirado y venerado por todos, Uehida empezará a ser celebrado en cada cumpleaños con una rumbosa fiesta/ceremonia organizada año tras año, desde mediados de los 40 hasta inicios de los 60. Sus exalumnos se reúnen con él para gritarle, a través del humo del cigarro, el sake y la cerveza: “¿Madakay?” (¿está listo?), sólo para que el socarrón anciano responda, desgañitándose: “!Madadayo!” (!aún no!).


Madadayo es, acaso, la cinta más serena de todas las que realizó Kurosawa en su larguísima carrera como director. Esto se debe, en parte, a que esta es una película dirigida por un anciano. Sin embargo, no solo es la obra de un viejo cualquiera; es el filme de un cineasta, sí,  anciano pero, sobre todo, sabio. A Kurosawa le basta, por ejemplo, mostrar neutralmente, sin mayor intención ni comentario, el último “madadayo” dedicado a Uehida, para dejar muy en claro la profundidad de los cambios sucedidos en el Japón de principios de los 60.

La estructura narrativa de la película –sencilla, episódica– y su propio tono dramático (ingenuo, sentimental, deliciosamente cursi) muestran a un Kurosawa sereno como nunca, seguro de lo que quiere decir y cómo decirlo. Un creador que para llegar a hacer un filme tan sencillo y bello como éste tuvo que ganarse a pulso, película tras película y durante 50 años, esta desarmante libertad creativa. Una libertad tan absoluta que lo mismo lo hizo abrevar de la literatura y el cine occidentales, los géneros hollywoodenses o las vanguardias fílmicas europeas, sin renunciar nunca –como en Madadayo– a un estilo naturalista y contemplativo deudor del otro gran maestro nipón Yasujiro Ozu quien bien pudo haber filmado/firmado esta película –siempre y cuando le extirpáramos el bellísimo sueño con el que finaliza la cinta, sello lírico si lo hubo del ultimo Kurosawa.

Anti-espectacular, cotidiana, con una cámara que funciona como mero testigo de los sencillos o grandes problemas que enfrentan sus personajes –la pérdida de su casa, la derrota en la Segunda Guerra Mundial, el extravío de un gato–, Madadayo es uno de los más conmovedores filmes hechos sobre un maestro. Será porque quien lo hizo fue, antes que nada y después de todo, un auténtico maestro. ¿Estamos listos para olvidarte “sensei” Kurosawa? !Madadayo! ¡Madadayo!

La misma canción: Comfortably numb

Saturday, September 26th, 2009

Hay muchos tipos de grandes canciones. El abanico se puede extender desde las canciones breves y pegadizas como el chicle, a las canciones épicas eternas más difíciles de digerir. Comfortably numb es una canción enorme que pertenece a esta última categoría, pero es también una canción que se toma demasiado en serio a sí misma.  Repasemos los hechos.

  1. La letra cuenta una historia. No se conforma con la típica nadería pop del “te quiero, no te quiero” de letra más o menos intercambiable. La canción cuenta el diálogo entre un doctor y un paciente que no puede soportar la presión de vivir.
  2. Se encuentra dentro de un disco conceptual, The Wall. El disco es para más inri una ópera rock que cuenta canción a canción la alienada vida de Pink, trasunto del bajista y cantante Roger Waters, a modo de postales de sus momentos más dolorosos y significativos.
  3. La música sigue esa misma línea seriota: tono solemne, arreglos orquestales, órgano, voces con reverberación y  dos solos de guitarra (por si uno no fuese suficiente).
  4. La canción dura más de seis minutos, muy lejos del canon pop de tres minutos y listo. Además, amenaza con ser infinita, ya que no termina de forma cerrada, sino que baja de volumen gradualmente hasta desaparecer, como diciendo: “duro seis minutos y pico porque quiero, pero podría tirarme aquí toda la tarde”.

Comfortably numb es, como no podía ser de otra forma, una canción de Pink Floyd, pioneros del rock progresivo o, dicho con maldad, del rock coñazo rollazo.

Pink Floyd

A años luz del universo musical de los Pink Floyd, se encuentran Scissor Sisters. Los Scissor Sisters son un grupo gay (aunque a ellos no les gusta que se les catalogue como tal) y además un grupo gay con pluma. Hacen pop electrónico para las pistas de baile con sintetizadores, ritmos electrónicos y falsetes al estilo Bee Gee. Música hedonista pura y dura, sin atisbos de seriedad o de trascendencia por ninguna parte. Esto no solo les convierte en el grupo menos adecuado para versionar una canción de Pink Floyd, sino que también hace que se les suponga el grupo menos interesado en hacerlo. Sin embargo, sorpresas te da la vida, he aquí su versión de Comfortably numb.

Los Scisor Sisters ni pueden, ni saben, ni (y es lo más importante) quieren hacer una versión de Comfortably Numb grandilocuente con los solos de guitarra y demás parafernalia. Ellos solo buscan sacar a la canción del armario y hacer que se diviertiera un rato. ¡Y vaya si lo consiguen!  En su versión cuesta tanto de reconocer la original, como te costó darte cuenta de que aquel travesti que bailaba dándolo todo en una discoteca de Chueca era ese mismo señor trajeado y ojeroso con el que coincidías en el autobús cuando ibas a trabajar.

Scissor Sisters

Ante semejante cambio radical, uno puede pensar que a los tradicionales señores de Pink Floyd, padres de la criatura, no les hizo nada de gracia descubrir tras veintitantos años que su respetable canción encerraba dentro una loca de discoteca. Sin embargo, no fue así. Demostrando un talante liberal envidiable, los Pink Floyd declararon que la versión de los Scisor Sisters les había gustado, que si su hijo “el serio” escondía una vida paralela de gay bailongo, que les daba igual, que ellos seguían queriendolo y que lo aceptaban sin problemas. Así da gusto.

Elina y el sexo (I)

Wednesday, August 5th, 2009

lolita-new.jpgSara tiene unos muy bien llevados 16 años, una preciosa melena castaña, mirada inocente, sonrisa burlona… y ayer lo hizo por primera vez… GRACIAS A MI ;)

*Nota: ¡Stop! ¡Alto! ¡Suelta ese teléfono! Antes de que denuncies al Defensor del Menor para que cierre este blog y me castre químicamente, déjame que te explique el origen de la historia…

Todo empezó hace un par de semanas, cuando el hijo adolescente de un familiar me asaltó por el messenger para contarme que Sara y él habían decidido empezar a “salir juntos”… ¡Oh, sí, era su primera cita! estaba muy emocionado y necesitaba urgentemente mi consejo sobre cómo proceder en los apasionantes pero siempre difíciles albores de una relación sexual.

MI consejo. Madre mía, menudo aprieto… ¿pero qué se le dice a un adolescente que quiere saber cómo tomar “contacto” con una chica?¿Que vaya de playboy y la acorrale en un picadero con decisión, condones y aparente exceso de confianza? ¿Que se pegue una ducha fría y vaya a confesarle semejantes pensamientos impuros a sus padres (¡y no a mi!)? ¿Que elabore una propuesta de actuación afectivo-sexual a doble espacio y la vote con sus amigos en clase de Educación para la Ciudadanía? ¡¿Qué?! :-O

Y es que, si bien hoy día se presume de liberalidad y educación sexual “abierta y moderna”, yo sigo teniendo la impresión de que aquí a la hora de la verdad cada uno tira por donde sus prejuicios (y sus hormonas) le empujan. Yo al menos tengo muy claro que soy la persona menos indicada para dar consejos sexuales (y así se lo hice saber al muchacho), porque mi vida y la de muchos de mi generación (no sé si os ocurrirá lo mismo) ha estado plagada de mensajes sumamente contradictorios y experiencias deliciosamente irracionales en torno al SEXO.

Lo que sí puedo es compartir con vosotros el relato de algunas de aquellas experiencias, como hice con el jóven aprendiz de Don Juan… esperando que esto ayude a poner en orden mis ideas y que de ellas, luego cada cual saque sus propias conclusiones ;)

*Nota: ¡Sí, amigos!… abróchense los cinturones… en el que probablemente será su último post en Teclarios (debido a la censura que me va a caer encima ;-P) Elina pretende crear una saga de post sobre algunos episodios de su turbulenta y lamentable vida sexual. ¿Qué será lo próximo? ¿Subirnos los videos caseros que grababan sus padres cuando tenía 7 años? :-S En fin, puedo prometer y prometo que volveré al recto camino del saber Teclario… pero por hoy, como es veranito y eso, disfrutad de mis aventuras (que tienen que ver con la Informática más de lo que parece, como se apreciará más adelante)

japonesa-ampliada.JPGEPISODIO 1: ¡¡¡Masturbaos, masturbaos!!!
(o Los Peligros de una Pedagogía Esquizofrénica)

Antes de lanzarme a culpabilizar al mundo, he de reconocer los hechos. Yo YA NACÍ siendo un pervertido sexual
Bueno, al menos un poco :) Recuerdo perfectamente, y lo he corroborado en varias ocasiones, que a la temprana edad de 9 añitos (¡en serio!) ya me pasaba el día rebuscando en las revistas de mi madre a ver si encontraba algunos de esos escotes (o incluso tempranos top-less) que los pícaros publicistas de la época insertaban hasta en la más inocente de las publicaciones… ¡y era porque ya, tan jovencito, albergaba la más perversa de las intenciones que un pre-adolescente puede tener para con una dama retratada en papel couché! (sigh…)

Osea que el Mal estaba ahí, amigos. Oh, sí. Pero la cosa se agravaría con el paso del tiempo y según me fuí juntando con una panda de salidos y frikis de mucho cuidado (mis amigos, un abrazooo…), llegué a ser testigo de episodios dignos de una película de los Porky’s.

A medida que mis hormonas tomaban control sobre mí, pasé bruscamente de ser el empollón recatado al macarra-payaso de la última fila, que se pasaba el día intentando pillar cacho (¡yuju! ¡meto mano y hago reir a las macizas de clase!) pero sumido cada vez más en un pozo de fantasía y onanismo sin salida… ¡y sin novia a la vista, claro! (a diferencia del macarra-no-payaso, que eran esos otros que directamente -sin risas ni hostias- se cepillaban a las macizas).

Sin embargo mi educación y mi vida “externa” tenían una apariencia completamente normal y casta. No diré que explicitamente nos censurasen las gamberradas cargadas de testosterona, pero sí que es cierto que -aunque yo no lo llamaría exactamente “reprimir”- no se hablaba de sexo PARA NADA. El tema parecía no existir, o al menos no despertar el tremendo interés que despertaba en mi. Todas las “cochinas aventuras” en que nos metíamos sencillamente pasaban desapercibidas para nuestros padres y educadores (y así deseábamos que siguiesen por muuuucho tiempo). Amén.

Como nota del ambiente contradictorio que respiraba, recuerdo una anécdota de cierto profesor de filosofía, supuestamente católico, apostólico, romano y conservador a más no poder.

Ese tipo realmente nos tenía acojonados. Era enorme, con el pelo blanco y una cara de loco de las que te entran ganas de echar a correr al verlas. Ya habíamos recibido individual y colectivamente varias broncas en clase y eran realmente aterradoras. Cualquier mínimo equívoco al responder a sus preguntas podía ser interpretado como una burla o un insulto personal hacia él que le haría enrrojecer, salir espuma por la boca y arremeter verbalmente contra quien fuera.
Pues bien… un día, sin venir a cuento (¡ni siquiera estábamos hablando de sexo!, sino de drogas o algún otro “peligro” que la juventud de bien debía evitar) su cerebro hizo “click”. Simplemente se desató. No sé que demonios pasaría por la cabeza de ese hombre en aquel momento pero se puso de pie y nos gritó con furia: ¡¡¡Masturbaos, masturbaos!!! ¡El pecado hay que probarlo por uno mismo, no se puede aprender de los errores de los demás… blah blah blah! ¡¡¡Masturbaos, masturbaos!!! Evidentemente no me acuerdo del discurso completo (estaba demasiado ocupado en contener la risa histérica a la par que no mearme encima del miedo), pero la idea de su doctrina era algo así.

A lo largo de mi vida he escuchado mensajes similares a este de gente de la que no te lo esperarías (por ejemplo, un sacerdote me llegó a explicar que lo insano no eran los actos impuros en sí mismos sino el hecho de que no los realizáramos DE FORMA MÁS CREATIVA XD)… pero aquel episodio del viejo profesor desbocado convocándonos a la masturbación colectiva me marcó de veras y significó el comienzo de mi turbulenta carrera como explorador sexual, empezando -como no- de fracaso en fracaso ;o)

PD: Corto el rollo por ahora, amiguitos, pero creédme: hay mucho material ;-P. Si ha gustado, en próximos episodios hablaré de mis incursiones en el mundo del desarrollo de videojuegos eróticos (“Corría la era de los 8 bits, cuando la Informática y el Porno entraron en mi casa de la mano…” ), de los sabios consejos sexuales de mis amigos más enfermos (“¡Oh, vamos! Todos sabemos que a diferencia del de la mujer el deseo sexual masculino no solo NO se inhibe sino que se POTENCIA con el desprecio) o del desmadre y la lujuria que trajo la red de datos interna y la convivencia con féminas al colegio mayor originalmente masculino -y nominalmente religioso- donde estudié (“¡Bah, otra peli de lesbianas!… tan aburridas como John Woo intentando hacer cine sin pistolas”).

La misma canción: I hung my head

Thursday, May 7th, 2009

Una noche de mediados de la decada de los 90, Gordon Matthew Thomas Sumner tuvo una pesadilla extrañísima. En ella, Gordon cogía el rifle de su hermano y se subía a una colina. Desde allí, divisaba a un jinete solitario y, sin saber muy bien por qué, le disparaba con el rifle. El jinete caía fulminado. Gordon, dándose cuenta de lo que acababa de hacer, lanzaba el rifle a un arroyo y echaba a correr para despertarse de ese mal sueño. Al encontrarle, el sheriff le preguntaba que por qué corría tanto y él, desesperado, confesaba su crimen.  Al juicio asistía todo el pueblo. En él, Gordon, arrepentido de su crimen, pedía perdón, mientras deseaba estar muerto. La sentencia era consecuente con sus deseos: a la mañana siguiente, Gordon moría ahorcado en la colina. En aquel momento, Gordon divisaba al jinete que se acercaba hasta el pie de la horca y le subía a su caballo para cabalgar con él hasta el fin de los tiempos.

Al terminar la pesadilla, Gordon se levantó empapado en sudor y se rascó la cabeza. Aquello no tenía ni pies, ni cabeza. Él era más inglés que el té de las cinco y había tenido un sueño salido de una América profunda habitada por vaqueros. Por si fuera poco, no había disparado un rifle en su vida y se consideraba un pacifista convencido. Gordon, que era cantante, pensó que al menos el sueño podía servirle para escribir una canción. En realidad, a Gordon ni su madre le llama Gordon, así que le llamaremos por el nombre por el que todo el mundo le conoce: Sting. La canción que narra la historia del jinete se llamó I hung my head.

Quiero pensar que las cosas sucedieron o pudieron suceder así. Sea como fuera, I hung my head apareció en 1996 en el sting mercury fallingdisco Mercury Falling de Sting. Como otras muchas canciones de Sting, I hung my head es una canción de pop elegante con aroma reggae y unos arreglitos de saxofón que le dan un toque sofisticado. Sin embargo, es una curiosa anomalía dentro de la carrera de Sting: es una  murder ballad. Un genero de baladas que cuentan asesinatos e historias truculentas, en el que Sting no se había prodigado jamás (ni lo ha vuelto a hacer) y que, para qué engañarnos, le sienta como a un  Cristo dos pistolas. Mercury Falling no pasó a la historia como un buen disco de Sting y I hung my head cayó pronto en el olvido.

Varios años después, el productor Rick Rubin buscaba canciones para Johnny Cash. Rubin Rick Rubinestaba siendo el artíficie de la resurrección artística de un ya sexagenario y bastante cascado Cash. El improbable matrimonio entre el barbudo productor de rap y la crepuscular estrella del country estaba dando a luz a la  magnífica saga de las American Recordings. En ella, Cash acomodaba sus propias composiciones entre una serie de versiones de artistas de muy distinto pelaje (U2, Nine Inch Nails, The Beatles, Will Oldham, Simon y Garfunkel,  Beck, Nick Cave, Depeche Mode…). Rubin era el encargado de proveer a Cash de canciones y éste trabajaba sobre ellas hasta sentirlas como propias.

El buen olfato de Rubin le llevó hasta I hung my head. No era una magnífica canción, pero era una canción desaprovechada, una canción sin suerte. Rubin la desenterró del olvido y se la ofreció a Cash. Éste le sacudió el polvo, le quitó su sofisticado ropaje pop y le puso un bonito y sencillo vestido country. Como el resto  de las American Recordings, I hung my head fue producida de manera espartana: una guitarra, un piano, un órgano y la voz grave de Cash que, a punto de cumplir los setenta y sufriendo un intenso dolor físico, ya no sonaba como un trueno retumbando entre montañas, sino como la voz de un Dios que acumula el cansancio de los siglos. Y nada más… ¿para qué? Pese a lo austero de la producción, la canción luce mucho más bonita así. Como esas chicas que están más guapas sin maquillar.

Johnny Cash

I hung my head no es la mejor canción de las American Recordings, ni siquiera es la mejor canción de la cuarta entrega (ese honor corresponde a The man comes around o a Hurt). Sin embargo, su historia resulta curiosa porque, aunque fue malograda en un principio, tuvo una segunda vida. Sting no se atrevió o no fue capaz de darle a la canción los aires  countries que ésta pedía a gritos. Sin embargo, no podemos culparle porque el country es un género americano y Sting es inglés hasta la médula. Tan inglés que, como el mismo canta, se  siente como un pequeño extraterrestre en Nueva York. No vamos a pedirle peras al olmo.

Disfrute obligatorio

Friday, March 20th, 2009

Querido Ndugu,

Como ya sabes, la mayoría de los teclarios somos profesores en una perdida Facultad de Informática de una recóndita Universidad de un recóndito país de éste que algunos llaman “el primer mundo”.

Pues bien, a pesar de lo que creen muchos alumnos, la mayoría de los profesores que les ilustran día tras día (y entre ellos todos los teclarios), no son (somos) unos vagos redomados sino que dedican (dedicamos) muchas más horas de lo estipulado en sus (nuestros) contratos.

Todo ese esfuerzo lo invertimos no sólo en preparar clases, sino también en proyectos de investigación, proyectos con empresas y otro montón de historias que, aunque normalmente hacemos porque nos gustan, también debemos hacer si queremos progresar aquí dentro, en este pequeño mundo que es la Universidad en nuestro país.

Este rincón teclario ha sido testigo con el tiempo de muchas de nuestras vivencias al respecto, donde cada uno hemos puesto nuestro granito de arena a la tarea de hacer entender al mundo que no somos unas vagas cigarras.

Aún así, siempre te queda en el fondo de la cabeza la certeza de que, a pesar de los gritos que demos al viento, los alumnos en particular y la sociedad en general, nos tiene por unos seres holgazanes que tienen un puñado de horas de clase a la semana y el resto del tiempo lo dedican a vivir.

Sin embargo hoy es un día especial. Hoy es viernes 20 de Marzo, el día que viene después del 19 de Marzo. Este año en ciertos sitios el 19 de Marzo ha sido fiesta, y nuestra Facultad ha sido una de las afortunadas. Siendo el jueves fiesta, a los alumnos se les activa automáticamente el ingeniero de caminos que llevan dentro y les aparecen en los ojos la palabra “puente”. No voy a negar que a nosotros también, pero lo desactivamos enseguida por todos los marrones que tenemos encima.

Pues bien, el Rectorado reconoció hace unas semanas que, pese a ser un día de “puente natural”, la mayoría de los profesores/investigadores de esta Universidad se empeñan en ir a sus puestos de trabajo a seguir con sus quehaceres diarios. Y para que no lo hicieramos, para que dedicáramos por un día nuestro tiempo a la familia, a disfrutar de este Sol que hoy nos acompaña, nos envió una circular que, desde que la recibimos, ha sido la comidilla: “en su reunión del pasado día […], acordó considerar el día 20 de marzo como puente de disfrute obligatorio en la Universidad, para favorecer la conciliación de la vida familiar y laboral, haciendo confluir en este sentido la enseñanza universitaria con el resto de niveles educativos.”

Así que hoy es puente de disfrute obligatorio, ¡que a ningún teclario se le ocurra trabajar!.

P.D.: Saludos a esos compañeros que hoy están en la otra punta del país en una reunión de proyecto que compartimos con un centro de investigación de aquella ciudad…

La misma canción: You shook me all night long

Saturday, February 7th, 2009

Hace tiempo que las siglas AC/DC dejaron de asociarse a su significado original, que correspondía a las eléctricas siglas de Alternating Current/Direct Current (y no de Antes de Cristo/Después de Cristo, como creía yo de pequeño), para representar una música con unas coordenadas muy claras: guitarrazos contundentes, ritmos primarios y berridos con la voz rota. Se trata de música eminentemente masculina que no busca el deleite de los oídos, ni de la mente, sino saciar impulsos más bajos. En corto: es música hecha por y para tíos.

ACDC logo

Que no se me entienda mal. Los tíos podemos demostrar sensibilidad y refinamiento (especialmente con el fin de llevarnos a la cama a una mujer ;) ) y así lo atestigua cualquier libro de Literatura o de Historia del Arte.  Sin embargo, también tenemos una naturaleza animal que está grabada a fuego en nuestros genes desde hace siglos y de la que es inútil intentar escapar. A esa naturaleza es a la que apela la música de AC/DC y eso es algo que se comprende más allá de las barreras del idioma. Dudo mucho que aquellos melenudos con camisetas de AC/DC que, cuando yo era un crío, se reunían litrona en mano en el parque que hay detrás de mi casa (y que yo pensaba que eran entusiastas catequistas que quedaban para comentar sus pasajes favoritos de la Biblia)  se parasen a leer las letras de AC/DC. Ni falta que les hacía.

You shook me all nigh longDe entre el repertorio de los AC/DC, You shook me all night long es una canción canónica. Lo tiene todo y todo bien puesto. La letra, aunque no haga falta leerla para saber de qué habla la canción,  cuenta el recuerdo de una maratoniana noche de lujuria con una hembra insaciable de muslos poderosos. Es la típica bravuconada masculina que, sea verdad o no, a los tíos nos gusta escuchar convenientemente regada  con unas cervezas. Además, como pasa con las mejores historias, está tan bien cantada que puedes oirla una y otra vez sin cansarte.

Por todo ello, sorprende que dos (digámoslo desde el principio) petardas de la talla de Celine Dion y Celine DionAnastacia se atreviesen a cantar You shook me all night long. Todo en su versión parece un tremendo error. Celine Dion, famosa por sus baladas con exceso de almíbar, es sin lugar a dudas la persona menos indicada del mundo para cantar una canción que es testosterona pura. Sin embargo, ahí la tenemos, poniendo cara de velocidad, haciendo air guitar e imitando los saltitos a una sola pierna de Angus Young. Por su parte, Anastacia, de la que no recuerdo ninguna canción (lo que es muy significativo) y que recientemente ha dicho que le irritaba la música (lo que es aún más significativo que lo anterior), le sigue la broma vestida de chica mala de diseño y moviendo la cadera como un animal en celo. El resultado no puede ser más grotesco.

Ellas parecen disfrutar de lo lindo, pero viendo el vídeo no puedes evitar sentir vergüenza ajena. Uno se queda igual de estupefacto que cuando se cruza con una despedida de soltera donde las chicas llevan complementos en forma de pene y se dedican a soltar a los chicos frases tabernarias  que pondrían colorados a aquellos melenudos de mi barrio.

Mujeres del mundo, que me perdone la Ministra de Igualdad, pero tened claro que no hay nada peor que las chicas jugando a ser chicos. Especialmente, si se trata de chicas modositas jugando a ser chicos malos. Tenemos los mismos derechos, sí, pero no somos iguales. Y ahí está la gracia del asunto.

Brian cumple 30 años

Thursday, January 29th, 2009

¿Conocéis a Brian? Este año cumple 30 años. Es un tipo con una historia bastante peculiar, que me gustaría contaros.

Al igual que un vástago Teclario, nació el mismo día que Jesús. Y vivió una historia paralela a éste. Cuando Brian nació vinieron a adorarle tres Reyes magos a los que guiaba una estrella (aunque su madre pensó que les guiaba una botella). Sin embargo, todo fue un error…o no.

El niño creció y se hizo hombre. Y empezó a asistir al monte para escuchar las bienaventuranzas, lo que le ayudó a descubrir algunos de sus atributos, narizotas. También asistió a alguna que otra lapidación a las que, no sé si recordais, estaba prohibido que asistieran las mujeres. Recordad también que está prohibido decir Jehová (sonido de pedradas).

La leyenda de Jesús, como la curación del leproso, se iba escribiendo en paralelo a la de Brian. Por entonces descubrió que era medio romano, ya que su madre fue violada (bueno, al principio, sí) por un centurión llamado Traviesus Máximus, lo que le hizo entrar en cólera contra los romanos.

Durante esta época hubo numerosos grupos que pretendían defender el derecho de cualquier hombre (o mujer) de ser liberados (o liberadas) del yugo romano (o romana). Brian, en su trabajo de venta de aperitivos imperialistas, conoció al Frente Popular de Judea (ojo, no confundir con el Frente Judaico Popular…¡DISIDENTES!) al que se alistó, no sin antes pasar una dura prueba de latín (”Romanos, marchaos a casa” se escribe “Romanes eunt domus”… ¿o no era así?).

Llenar todo el palacio de pintadas le hizo ganarse la confianza del Frente Popular, que aún discutía sobre lo sus reivindicaciones y sobre qué habían hecho los romanos por ellos (hermano Teclario, que te folle un pez si se te ocurre pensar que los romanos trajeron la paz). Este grupo decidió entrar en el palacio de Poncio Pilato y secuestrar a su esposa para así poder conseguir sus reivindicaciones. Sin embargo, del grupo de asalto sólo quedó vivo Brian, que fue metido en el calabozo con un viejo prisionero, algo masoca.

Más adelante fue llevado en presencia de Poncio Pilato, el máximo dirigente de Roma que, casualmente, tenía un pequeño defecto en el habla y (agárrense las vejigas) un “gran amigo en Roma llamado Pijus Magnificus“. Un despiste de los legionarios fue aprovechado por Brian para escapar de palacio (en una alocada nave espacial) y llegar hasta la sede del Frente Popular con medio ejército romano pisándole los talones.

En esta huida descubre su nueva vocación: la de profeta y hacedor de milagros. El primero de ellos fue hacer hablar y cantar (aba-nabila-aba) a un ermitaño. Esto atrajo a un gran número de creyentes, que querían escuchar las palabras del Mesías. Tras uno de sus sermones los romanos vuelven a atraparlo, esta vez con el propósito de crucificarlo.

Su última esperanza es el indulto de Pilatos. Pero los intentos de Judith para liberarlo son ahogados por el descojone general de la chusma ante las palabras de Pilatos y Pijus Magnificus (aziztente al acto).

Brian es llevado a la cruz. Ya no tiene salvación… o sí… o no. Primero sus compañeros del FPJ y, más adelante, el escuadrón suicida del Frente del Pueblo Judaico acuden a apoyarle en su sacrificio. Brian es crucificado para que el resto podamos reir tranquilos. Nunca olvidéis su gran enseñanza: mirad siempre el lado bueno de la vida.

Y si Brian cumple ya 30 años eso significa que yo tendré que poner mis barbas a remojar.

¡Yippikayei, Teclarios!

PD: Disculpad mi torpeza en la colocación de las imágenes. Las tenía con bonitas alineaciones pero, como a menudo escuchamos: “En mi ordenador de casa funcionaba” ;-)

The Unfinished Game (2008-23)

Friday, January 16th, 2009

Querido Ndugu,

Tras unos cuantos días de espera, aquí viene la explicación a la pregunta que hice a los visitantes de este humilde blog. Y viene en forma de reseña de este libro, “The Unfinished Game” escrito por Keith Devlin.

Con este creo que cerraré la lista de libros relacionados con matemáticas que me he leído este año. Recapitulando han sido no uno sino dos libros relacionados con la historia de las matemáticas, otro en el que se explica la demostración de un teorema particular, y un último en el que se relacionan las matemáticas con la literatura.

Pues bien, en este caso, el libro va más allá de lo que normalmente uno espera sobre un libro sobre la historia de las matemáticas, porque su único objetivo es dar a Portada del libro “The Unfinished Game”conocer la correspondencia que tuvieron Fermat y Pascal en relación con, precisamente, el problema de probabilidades que preguntaba hace unos días. En particular, en sus 181 páginas el libro va enseñándonos párrafo por párrafo una famosa carta que Pascal envió a Fermat y que algunos consideran el origen de la teoría de la probabilidad. Después de cada sección de la carta, el autor introduce explicaciones sobre los mismos y los coloca en el contexto histórico en el que fueron escritos.

La historia completa comienza cuando un amigo de Pascal aficionado al juego le hace la pregunta y éste, intrigado, se la traslada a Fermat por carta proponiéndole además una posible solución bastante complicada de seguir. Fermat parece dar enseguida con la respuesta pero utilizando un razonamiento mucho más sencillo (el que posiblemente hayáis utilizado para llegar a la solución) pero que a Pascal se le hace difícil entender. Y eso es lo apasionante del libro. Descubrir como dos de las mentes más brillantes del siglo tenían dificultades para resolver un problema que hoy tildamos de evidente.

Pero no nos creamos superiores por eso; ya en su época el mismísimo Newton reconocía en una carta a Robert Hooke que el mérito de su trabajo no era solamente suyo, sino de todos los que le habían precedido, diciendo “if I have seen further [than certain other men] it is by standing upon the shoulders of giants.”

Y para terminar como empecé, lanzo otra pregunta. Imaginemos que alguien nos dice que tiene dos hijos, de los cuales, uno de ellos es una niña. ¿Cuál es la probabilidad de que el otro sea niño? Si tu respuesta es 1/2, acabas de cometer el mismo error que cometió Pascal en su carta al no saber aplicar la solución de Fermat.

Ah, y las respuestas a las otras dos preguntas iniciales: en el caso de dos jugadores deberían repartirse el botín 11/5 (dividir el dinero en 16, y 11 partes van para uno y 5 para el otro), y en el caso de tres, 17/5/5.

Nota: recomendable

Añadido de última hora: ¿cuál es la probabilidad de que, habiendo terminado de leer el libro en un avión y de haber terminado de escribir el post en emacs justo antes de aterrizar, el pasajero de tu derecha te pregunte sobre el tema del libro y después te haga ver que el autor vive precisamente en la ciudad en la que acabas de aterrizar, sepa decirte exactamente la zona de la ciudad, le conozca de haber asistido a sus charlas años atras y al ver la foto en la contraportada reconozca que ha envejecido un poco en los últimos años?

The World is Flat (2008-22)

Wednesday, January 14th, 2009

Querido Ndugu,

El mundo ha cambiado. Lo siento en el agua, lo siento en el aire. Mucho se perdió entonces. Pero nadie queda ahora, para recordarlo. Así es como empieza la versión doblada a español del Señor de los Anillos: La Comunidad del anillo. Aunque la segunda parte no es aún cierta (todavía queda mucha gente que lo recuerda), la primera parte es claramente verdad. En los últimos años el mundo ha cambiado drásticamente.

Mi abuela hace ya algunos años nos contaba que cuando era pequeña su propia abuela la decía, poco antes de morir, “ay hija, lo que verán tus ojos”. En aquella época, supongo, ya se veían cambios inimaginables en el horizonte. Portada del libro “The World is Flat”Y la revolución estaba en realidad por llegar.

Por poner otro ejemplo, nuestro querido humorista Gila decía en sus memorias a finales de los 90 (del siglo XX) que era realmente sorprendente lo rápido que cambiaba todo “últimamente”. Su infancia, decía, había sido prácticamente igual que la infancia de su padre, y esta a la vez, muy similar que la del suyo. Sin embargo, en el mundo de hoy en día, la infancia o la adolescencia de dos hermanos cuya edad dista solo un puñado de años es muy, muy diferente.

Y es que en las últimas décadas, este mundo en el que vivimos, esta tierra nuestra por la que Galileo y otros grandes lucharon para que todos consideráramos redonda, esta gran pelota casi perfecta en la que vivimos (comparativamente más perfecta que una pelota de ping pong), es en realidad plana otra vez.

Y no porque algún científico visionario nos haya salido con una nueva teoría revolucionaria, sino porque nosotros mismos nos hemos encargado de ir, poco a poco, aplastándola cada vez más, hasta que la pobre, exhausta de luchar contra nuestros martillazos, ha terminado cediendo.

Hoy podemos hacer cosas impensables hace unos cuantos años. Podemos comprar entradas del cine desde casa. Podemos ver si el hotel de California que acabamos de reservar está muy lejos del aeropuerto y comprobar los horarios del metro. Y otra infinidad de ejemplos que cualquier teclario puede decir.

Por ejemplo, yo descubrí que el mundo era plano cuando me senté delante del ordenador una tarde pensando que quería ir a bucear al arrecife de coral australiano (ya se sabe; iba a un congreso allí, y quise aprovechar el viaje…). Pero no sabía nada más; simplemente sabía que en Australia había sitios espectaculares para bucear, y yo quería verlos. Tras una tarde delante del ordenador, sabía perfectamente dónde estaba el arrecife, cuáles eran los mejores sitios para ir, qué aeropuerto era el más cercano, y tenía contratado un viaje de tres días y el hotel.

Sin embargo, estos ejemplos cotidianos son solo la superficie de este aplanamiento. Y explicar eso es el objetivo del libro “The World is Flat” de Tomas L. Friedman. Hacer ver al lector que hoy en día el portátil en el que escribes las entradas de tu blog tiene piezas creadas en un buen puñado de países de todos los continentes, que fueron previamente diseñadas en otros, que se ensamblaron en otro distinto, y que tú, consumidor, pediste por internet para que te fuera enviado a tu casa.

También pone de manifiesto la enorme cantidad de trabajo que hoy en día están llevando a cabo ciudadanos de otros paises distintos, especialmente India y China. Y cómo toda esa gente está, poco a poco, responsabilizándose de cada vez más y más tareas que, de otra forma, habríamos hecho nosotros de forma local. Un ejemplo que me llamó mucho la atención es cómo algunas compañías contratan a jóvenes indios para que atiendan llamadas al servicio técnico de ciudadanos estadounidenses. Les dan un curso para adaptar su acento indio al americano, les explican los sistemas, y les ponen a contestar preguntas a miles de kilómetros, pagándoles una fracción de lo que les costaría el mismo servicio en Michigan.

Lo que más me ha gustado ha sido un aviso para los padres, que creo que resume perfectamente la globalización. Cuando éramos pequeños y no queríamos terminarnos la cena, nuestros padres nos recordaban la cantidad de niños como nosotros que estarían dispuestos a cualquier cosa por esa comida que nosotros no queríamos. Hoy por hoy, dice el autor, el mismo escenario puede darse en otro contexto. Si tu hijo (cuando lo tengas), no estudia o no hace los ejercicios, dile “Hijo, estudia. En China hay un montón de niños como tú, dispuestos a quitarte tu puesto de trabajo”.

Y tú, ¿dónde estabas cuando el mundo se aplanó?

Nota: recomendable

Cine, cine, cine

Thursday, January 8th, 2009

 “…más cine por favor, que toda la vida es cine y los sueños cine son”, que cantaba Luis Eduardo Aute. ¿Y a qué viene esto de Aute? Pues a que a los periódicos de tirada nacional les ha dado por vendernos y regalarnos películas durante las próximas semanas. ¡Feliz Año Nuevo, Teclarios y lectores!
Hemos tenido el Parchis de los Simpson, la cubertería de Mariscal y la primera temporada de Los hombres de Paco. Nos han vendido DVDs, portátiles, maletas, coches teledirigidos e incluso otras revistas (recuerdo una amiga que compraba el sábado por la mañana La Razón porque regalaban la revista ¡Qué me dices!) Y ahora vuelven a la carga con el cine. La verdad, no es nuevo. Mi colección de películas se ha alimentado en muchas ocasiones de ir comprando unos cuantos periódicos y suplementos que terminaban en la basura a los cinco minutos porque el único interés que despertaban en mí era la película que les acompañaba. He llegado incluso a tener un calendario en el que tenía apuntado qué días tenía que comprar qué periódico.
Así que, ya que lo hacía para mí, me ha parecido interesante compartirlo con vosotros, hermanos Teclarios. Ahí van algunas sugerencias de las promociones que hay actualmente en El Pais, El Mundo, ABC y Público. Empezaré por este último ya que sólo he encontrado la película del próximo día 9: The Queen (1,5€). Esta no la he visto pero basta ver las imágenes de la película para entender por qué Helen Mirren ganó el Oscar por su interpretación en esta película. Lamentablemente, no he encontrado cuáles serán las futuras películas que aparecerán con este periódico.
El Pais nos vende una colección sobre los Iconos del cine. Empezó este pasado fin de semana con Una historia del Bronx (1€), dirigida e interpretada por Robert de Niro, una de las imprescindibles del cine de mafiosos. Muy recomendable. Sin embargo, las próximas entregas pasan a ser un poco más lamentables. Con Distrito Apache pretenden rendir homenaje a Paul Newman cuando personalmente creo que no es de sus mejores películas (yo me hubiese quedado con El buscavidas, aunque tengo que reconcer que yo tengo una especial debilidad por esta película y el billar que en ella se juega). A Tim Robbins creo que le dedican Cadena perpetua: No es que esté mal pero es que ya está más vista que el TBO. Del resto os recomiendo Muerte de un viajante y Papillón, y aún me pregunto qué icono sale en Sirenas si no es Elle MacPherson y sus desnudos que ponían retozón con 15 años. Porque si se trata de Hugh Grant, me parece que deberían haber puesto Cuatro bodas y un funeral, que posiblemente es la mejor película de este tipo.
Mucho más interesantes son, sin duda, las de ABC y El Mundo (gratis). El día 11 deberíais comprar ambos para conseguir Million Dollar Baby, una más de las obras maestras que hace Clint Eastwood como director, y Primera Plana, un remake de Billy Wilder interpretado por Jack Lemmon y Walter Matthau (yo, como hizo un hermano Teclario conmigo, os recomiendo la original: Luna nueva, con Cary Grant; mucho más divertida).
El fin de semana del 18 también es bueno: Amelie (ya os hablé de sus títulos de crédito), dulce y maravillosa, y Buenas noches y buena suerte. Para ver esta última os recomiendo leer antes de verla un poco sobre la caza de brujas durante la época de McCarthy porque si no, andaréis bastante perdidos.
ABC sigue con otro peliculón que hay que ver con paciencia: Apocalyse Now Redux, la versión extendida del clásico de 1979 basado en la novela de Joseph Conrad, El corazón de las tinieblas. ¿Quién de vosotros no ve helicópteros cuando suenan las Walkirias de Wagner? El problema de esta versión es el soliloquio eterno de Marlon Brando al final de la película (creo que son casi 30 minutos), sólo superado por La silla de Fernando  o JCVD (¿una película en la que Van Damme no se abre de piernas?) Las dos siguientes creo que también son de las imprescindibles (Cyrano y El Piano) aunque yo no os puedo hablar de ellas ya que no las he visto.
Para terminar me gustaría destacar una última de la colección de El Mundo y que no entiendo muy bien qué hace en esa promoción. La colección de este periódico es sobre cine relacionado con el periodismo. Está claro que Ciudadano Kane es uno de los referentes indiscutibles en este tipo de cine. Sin embargo, en lugar de esta meten RKO 281, que narra la historia del rodaje de la anterior y de lo que tuvieron que pasar un jovencísimo Orson Welles y Mankievich contra el magnate de la prensa William Randolph Hearst. Es curioso: esta película pasó casi sin pena ni gloria pero a mí me encantó. Me parece que el momento perfecto para verla es según haya de terminado de ver Ciudadano Kane. Es como ver el DVD de extras.
Aunque estemos en crisis, no tenéis excusa para ver buen cine, que nos lo han puesto muy barato.

Yippikayei Teclarios!