Antes de empezar mis comentarios sobre la “Paradoja divina” de Antonio Vaquero [Vaquero, 2009] , es menester que establezca las premisas en las que están basados:
Lo que usted crea, estimado lector, sobre la divinidad de su predilección (e.g., Elvis, Maradona, Alá, Buda, Ganesha, el monstruo volador de espagueti, etc.) se sale fuera del ámbito de estos comentarios. No estoy aquí para probar su existencia ni mucho menos para razonar sobre ellas. Mi objetivo general es mostrar que cuando se usa la razón y una de sus herramientas (e.g., la lógica matemática) muchas de las premisas o enunciados sobre estas entidades (sino es que todas) son falsas, verdaderas y falsas al Tell me more…