Hace un par de semanas Amazon sacó a la venta la nueva versión de Kindle, su… ¿cómo demonios llamarlo? ¿lector? ¿mostrador? mmmmm, digámosle soporte para libros electrónicos. Se trata de un dispositivo de tinta electrónica que permite mostrar libros y documentos pdf. Las principales novedades respecto a la versión anterior es que aumenta de tamaño hasta las 9,7″, y de capacidad hasta los 3500 libros (da para almacenar los libros de toda una vida, salvo que seas un lector compulsivo); además, la pantalla rota de forma automática. El nuevo Kindle mantiene la conexión 3G, la cual solo sirve para descargar los libros y los periódicos, y la opción de recitar Tell me more…
Cuando vivíamos en el tranquilo mundo de la programación estructurada (incluso con C), era fácil saber que la igualdad era real. Por ejemplo ante la sentencia:
a = b;
Sabremos que el resultado de la expresión del lado derecho se asignará a la variable del lado izquierdo. Si por el camino tienes punteros, te da igual: se asignan los punteros y listo.
Pero cuando llega la orientación a objetos, la igualdad pasa a ser mucho más dudosa. De nuevo, ante el código:
a = b;
asignamos en el atributo a, el objeto b. Pero, ¿lo asignamos realmente? Si cambio el objeto b, ¿cambiará también el objeto a? En Java no soy consciente de los punteros Tell me more…
Una noche de mediados de la decada de los 90, Gordon Matthew Thomas Sumner tuvo una pesadilla extrañísima. En ella, Gordon cogía el rifle de su hermano y se subía a una colina. Desde allí, divisaba a un jinete solitario y, sin saber muy bien por qué, le disparaba con el rifle. El jinete caía fulminado. Gordon, dándose cuenta de lo que acababa de hacer, lanzaba el rifle a un arroyo y echaba a correr para despertarse de ese mal sueño. Al encontrarle, el sheriff le preguntaba que por qué corría tanto y él, desesperado, confesaba su crimen. Al juicio asistía todo el pueblo. En él, Gordon, arrepentido de su Tell me more…