Querido Ndugu,
Soy un teclario. Y como buen teclario me gusta utilizar los cachivaches a mi alrededor para facilitarme el trabajo. Aún recuerdo cuándo mi profesor de Matemáticas allá por el instituto nos decía que si alguno no tenía calculadora, él podía enseñarle a utilizar la tabla de senos para calcular los valores de las funciones trigonométricas. Casi ná.
En realidad eso no quiere decir que esté de acuerdo con que desde los primeros cursos de educación primaria se deba utilizar la calculadora. No señor. Los nenes deben aprender a hacer las operaciones matemáticas básicas por ellos mismos. Para que el panadero no Tell me more…
El Diccionario de la Lengua Española define “redimir” como volver a comprar algo que se había poseído anteriormente… y eso es lo que intento con este post: redimir mi honor Teclario puesto en duda con mis últimos posts dedicados a la narración de aventurillas personales y otras fechorías de poca importancia ;-P
Tal vez llegue demasiado tarde para algunos (sorry, Moriarty :-S) y resulte demasiado breve para otros (es verdad, hay tropecientas cosas más que contar sobre el tema, pero… seamos sinceros: ¡nunca iba a sacar tiempo de digitalizar exhaustivamente todas mis impresiones!), pero por fin he sacado un hueco para hacerlo: voy a contar mis impresiones sobre el proceso de Tell me more…
Querido Ndugu,
Como ya sabes, la mayoría de los teclarios somos profesores en una perdida Facultad de Informática de una recóndita Universidad de un recóndito país de éste que algunos llaman “el primer mundo”.
Pues bien, a pesar de lo que creen muchos alumnos, la mayoría de los profesores que les ilustran día tras día (y entre ellos todos los teclarios), no son (somos) unos vagos redomados sino que dedican (dedicamos) muchas más horas de lo estipulado en sus (nuestros) contratos.
Todo ese esfuerzo lo invertimos no sólo en preparar clases, sino también en proyectos de investigación, proyectos con empresas y Tell me more…