La muceta, queridos amigos, es una especie de “capita” de raso abotonada por delante que se coloca sobre el traje académico con el que, según dicta el protocolo universitario, se visten los doctores en los actos oficiales.
El color de la muceta es indicativo de la rama del conocimiento a la que pertenece el doctor, por ejemplo marrón en el caso de las Ingenierías (aunque el azul cobalto se impusiera en nuestra Facultad para la Ingeniería Informática, como herencia de otras ciencias como la Matemática o la Física).
En el Solemne Acto de Investidura que se celebra anualmente coincidiendo con la fiesta del patrón de los centros educativos, se espera de los nuevos doctores que asistan vistiendo dicho traje académico. El traje se compone de toga negra, guantes blancos, camisa y pajarita blanca, muceta, puñetas bordadas y birrete (ambos a juego del color de la muceta)… todos ellos elementos repletos de historia y significado, al igual que otros complementos como el anillo, las medallas y enseñas de doctor o el bastón que representa el poder de gobierno del Rector.
Y vosotros os preguntaréis ¿¿Elina, para que coño nos cuentas todo esto??… pueees porque este año me tocaba a mi (y a unas cuantas decenas de nuevos doctores más) presentarme a este acto vistiendo el ceremonioso uniforme, y además pensaba aprovechar la ocasión para escribir un post sobre protocolo universitario… con objeto de lucir mis conocimientos de “saber estar” con la “elegancia natural” y el “exquisito gusto” que me caracteriza, claro…
Peeeeero… el acto dió un giro innesperado, amigos… y la experiencia me obliga a escribir un post más “anecdótico” de lo que me hubiese gustado. Bien mirado, por otra parte os habéis ahorrado el rollo del protocolo
La “vivencia” comienza entre bambalinas, mientras los nuevos doctores nos vestíamos apresuradamente antes de salir a escena. El solemne acto comenzaba a media tarde (cánticos, discursos e investidura de un Honoris Causa incluidos)… por lo que yo venía en ese momento de trabajar de la Facul para encontrarme en el mismo Paraninfo Universitario con mis padres y mi mujer que habían venido de acompañantes.
Tan previsor y cauto como siempre… le pedí a mi mujer (que había traido en coche todos los accesorios imaginables) que me acompañara al vestuario con las bolsas de la ropa. Estaba ya casi vestido, cuando voy a pedirle la muceta para ponérmela por encima… y la pobre se me queda blanca, como quien ha visto un fantasma… y me confiesa que la muceta ha decidido quedarse olvidada en casa (!!!) :-O
Puede parecer un detalle sin importancia, pero lo cierto es que -a cinco minutos de empezar la ceremonia- no había muceta, trapo ni gallumbo azul disponible en dos kilómetros a la redonda con los que solucionar lo que empezaría unos minutos después, tras comenzar el acto. Se formó la hermosa estampa multicolor formada por el coro de doctores, donde destacaban dos señores vestidos de negro, el Rector con su muceta negra de terciopelo reglamentario y un servidor, togado y de muceta invisible. En plan “árbito de fútbol“… o “Mortadelo” según se prefiera.
Ni que decir tiene que la hora y pico que duró el acto se me hizo un poco cuesta arriba
Vale, lo reconozco… soy muy aprensivo y vergonzoso. ¡Pero también reconocedme que la cosa tiene tela!: después de haber pagado religiosamente los 350 eurazos del equipo, haber preparado a conciencia la logística familiar… ¡y resulta que soy el-nota-que-se-deja-la-muceta-en-casa!
En fin… al final lo mio tampoco fue para tanto (al fin y al cabo, yo también soy especialista en liarlas tan pardas como esta)
Durante el acto me mantuve lo más oculto que pude (teniendo en cuenta que no había nadie entre el público y yo… sigh!) y para la foto oficial (recogiendo el libro de la ciencia ante el Rector y pronunciando el compromiso doctoral…), engatusamos a un chico muy majo de Biológicas para que me prestase su muceta un momento (de ahí viene lo del “susurrar” a todos los que tenía al lado… buscando desesperadamente un candidato de mi color que saliera al estrado bastantes antes que yo para que nos diera tiempo a dar el cambiazo!
)
A toro “pasao” lo que más me duele de estas cosas es el disgusto que se llevan los involucrados (¡a mi pobre mujer se le saltaban las lágrimas de rabia! :-[) y lo malqueda que soy con los conocidos… no porque me pusiera de mala leche, no (yo estas cosas me las tomo con filosofía…
) sino porque con los nervios al final ni saludé ni me hice fotos como es debido con los compañeros teclarios allí presentes, ni con las “autoridades” de la Facultad y el Rectorado, ni con mi propia familia… En fin, desde aquí, mi más sincera disculpa
A ver si en la… “próxima” sale mejor
¡¡Haber llamado a tele-muceta!! XDDD
Enorme post, Sólo el título, sin saber a cuento de qué venía, ya me ha hecho partirme la caja durante un buen rato.
Elina, anímate. Piensa que si no hubiese pasado nada, no ibas a recordar el acto dentro de 10 años. Ahora tienes una historia que contar a tus nietos y, antes de ellos, a la parroquia teclaria.
Una pequeña reflexión sobre la vestimenta de ceremonia de los doctores: ¿No es suficiente con el mal trago de hacer la tesis como para que una vez que te doctoras te tengas que poner un traje de panoli? Vamos, que las puñetas son de tela de las cortinas de casa de la abuela y el gorro con el pompón y los flecos no hay Dios al que le quede medio bien.
Porelamordediossss, ¿se supone que vestidos así la sociedad nos debe respetar o descoj###### de nosotros? Vale que a veces nos sintamos un poco pringaos por habernos dedicado al doctorado, pero que nos vistamos como tales… me parece excesivo.
Se olvida la puerta del despacho, la puerta de casa, la muceta… Elina, ¿qué será lo siguiente? ¿Su hijo en casa?
O
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| u |
\ O /
(La cara de Mackulai Culkin en “Sólo en casa”)
Oh no!! Ha ignorado los espacios en blanco de mi dibujo
Me hago una idea del gepeto del Macaulay ese (que por cierto dice en la Wikipedia que casi tiene mi misma edad, ooouuh!) XD
Pues sí, una historia que contar a los nietos… si es que no los pierdo antes.
Y, como creo que comentábamos en el despacho el otro día, aún es peor lo de tener que vestirse así EL DIA DE LA DEFENSA DE LA TESIS!!!, como parece que ocurre en Portugal y otras universidades europeas.
[...] post: redimir mi honor Teclario puesto en duda con mis últimos posts dedicados a la narración de aventurillas personales y otras fechorías de poca importancia [...]