Mis queridos hermanos, llevo una temporadita de los más perra. Depués de la lectura de la tesis me quejo más que de costumbre, lo cual ya es mucho dado que, por regla general, soy bastante quejica. Me faltan fuerzas para ponerme con los artículos, y en general con todo aquello relacionado con el trabajo. Hasta ahora lo había achacado al cansancio y saturación derivado de la conjura cósmica que ha hecho que durante la segunda mitad del año 2008 haya tenido que simultanear el final de la tesis, mi estreno como profesor con 13,5 créditos en un cuatrimestre y sólo un fin de semana para preparar la docencia y la paternidad de mi segundo retoño, que en breve cumplirá 5 mesecitos cada uno de los cuales ha dedicado a engordar, ponerse precioso y no dejarme dormir más de tres horas seguidas.
Pero el caso es que esta convergencia de sucesos parece no ser la única causa de mi apatía y falta de energía, ya que al comentar mi estado de ánimo con algunos allegados, también doctores, resulta que es bastante común caer en un estado de apatía y falta de entusiasmo una vez finalizada la condena doctoral a la que todos nos sometemos voluntariamente.
Así que mi pregunta es la siguiente ¿Existe la depresión post-tesis?. A partir de mi reducido muestreo parece que si, y resulta un contrasentido que uno se deprima justo cuando es liberado de su Guantanamo particular, pero ¿le ha pasado lo mismo al resto de teclarios?. Ahí es donde mi muestreo falla, ya que los hiperenergéticos doctores de teclarios, se van de estancia nada más terminar la tesis, mientras preparan acreditaciones y publican JCRs a pares, es increible la energía que teneis muchachos, incluso algunos en situación similar a la mía, sacan fuerzas de flaqueza a partir de tan sólo las amables palabras de sus alumnos
Hermanos, darme alguna muestra de humanidad, pues a mi depresión post-tesis no le viene bien el complejo añadido de ser el único teclario que al acabar la tesis se hunde en la pena y la desesperación.
No obstante, como dudo de vuestra condición de seres humanos, más dignos de aparecer en Heroes, con poderes tales que asombrarían al mismisimo Silar, he decidido que digais lo que digais, me voy a tomar unas severas vacaciones científicas hasta que vuelva a encontrar el placer de leer y escribir sobre ciencia.
Eso si, para todo aquello que no sea trabajo ya sabeis donde estoy
En primer lugar, decir que si aquí hay un super héroes eres tú, que eres padre de familia, tienes dos churumbeles, dos tesis doctorales (y la última te la has sacado teniendo un crío de tres años y una mujer embarazada). Con dos coj#### y un palito.
Lo segundo decir que la depresión post-tesis existe. Es un hecho. Como la depresión post-parto. A mí particularmente la apatía y la desgana me tienen comidos los ánimos, pero no puedo tomar la postura hippie que has tomado tú porque tengo mi palabra dada en diversos fregaos y porque la conciencia ma azuza por la retaguardia… pero últimamente estoy un poco depre, sí.
Unos posts más atrás dije que perseguía la quimera del equilibrio entre la vida laboral y la personal. Ahora mi perspectiva ha cambiado ligeramente y me planteo qué va a ser de mi vida laboral y de mi vida personal.
Corren malos tiempos para la lírica, sin duda.
Me uno a la “denuncia” de Moriarty: para frikis de energía desmesurada, tú, chavalote >:)
Y confirmo lo de la depresión post-tesis. Moriarty me parecía precisamente uno de los más enteros… pero yo desde luego comparto tu apatía científica (bueno, no diría eso: sigo leyendo mucho y conservo el interés por cien cosas, pero digamos que me pongo poco “manos a la obra”).
El comienzo de tu post perfectamente lo podía haber escrito yo. Empiezo a llevar DEMASIADO tiempo sin publicar y sin picar código (no me preguntéis a que dedico el tiempo… ahora acabo de tener unos minutos libres y fijáos lo que hago: ¡comentar lo perro que soy en Teclarios! :-S).
Además las últimas conversaciones entre nosotros sobre lo jodido que se está volviendo permanecer en la universidad (o más aún: establecer un vínculo perpetuo con ella) no ayudan a motivarme :-[