Querido Ndugu,
Imagina que te digo que en italiano “¡Hola mundo!” se dice “Ciao mondo!”. O que en latín es “Ave mvnde!”. O que en turco es “Merhaba Dünya!”. O que en bosnio es “Zdravo Svijete!”. ¿Dirías entonces que ya sabes italiano, latín, turco o bosnio?.
Bueno, pues resulta que en el mundo de la programación, un poco sí pasa eso. Cuando uno empieza a aprender un lenguaje de programación nuevo, casi invariablemente, su primer programa es uno que simplemente muestra por pantalla la famosa frase “¡Hola mundo!”. Y con eso, hasta el infinito y más allá.
¿Se puede ser Tell me more…
Querido Ndugu,
Una profesora que tuve durante mis años de universidad dijo una vez algo como:
Yo lo siento, chicos, pero a programar se aprende programando.
Tengo que admitir que la frase me gustó tanto que la he utilizado alguna que otra vez en las clases de presentación de asignaturas de laboratorio.
Sin embargo, también creo que hay otro aspecto importante para aprender a programar: ver código de otros. De esta forma, puedes salir de tus vicios y defectos viendo como otra gente resuelve distintos problemas, qué estilo utilizan, etc. Es como jugar al squash con alguien distinto a los cinco con Tell me more…
No, no os voy hablar de mis gustos en ropa surfera.Os voy a hablar de una aplicación de Mac que, sencillamente, me tiene emocionado: Quicksilver. Hace poco, buscando información sobre Mac (esperad, en breve os llegará mi serie sobre la Emacgelización) leí una frase intrigante:
Un Mac in Quicksilver no es un Mac
No me digáis que vosotros no os habríais lanzado de cabeza a enteraros qué demonios es esta maravilla. Quicksilver (QS) es una aplicación que se usa principalmente para lanzar aplicaciones documentos usando el teclado. Sí, algunos de vosotros, hermanos Teclarios, me habéis intentado enseñar el camino de las teclas rápidas con poco éxito. Y ahora me podéis condenar diciendo: Tell me more…
Dos ciegos seguían a Jesús, gritando: “Ten compasión de nosotros, hijo de David”. Al llegar a la casa se le acercaron los ciegos y Jesús les dijo: “¿Creéis que puedo hacerlo?” Contestaron: “Sí, Señor” . Entonces les tocó los ojos, diciendo: “Que os suceda conforme a vuestra fe”. Y se les abrieron los ojos. Jesús les ordenó severamente: “¡Cuidado con que lo sepa alguien!” Pero ellos al salir, hablaron de él por toda la comarca. (Mateo 9, 27-31)
No es para menos. La visión es el más desarrollado y característico de nuestros sentidos, y los que nacemos con cierto defecto ocular que lo limita terriblemente, estamos deseando contarle a todo el Tell me more…
Querido Ndugu,
Borges dice que la matemática, al igual que la música, puede prescindir del universo. Quiero agradecerte que hoy hayas prescindido del universo para estar ahí, leyendo estas líneas.
Así, con un párrafo muy parecido a éste comienza el libro “Borges y la matemática” de Guillermo Martínez, el autor del famoso “Los crímenes de Oxford” y del ya comentado “La muerte lenta de Luciana B.”.
En realidad, en vez de decir lo de “leyendo estas líneas”, dice “escuchar esta charla”. Y eso es debido a que, en realidad, este libro es una recopilación de charlas/clases que el autor dio en alguna universidad de Argentina. Las charlas, como era de esperar, tratan sobre Tell me more…