Esta vez en vez de contar una vivencia, en vez de hacer una reseña de un libro, en vez de, en definitiva, ser yo el participante activo de esta comunicación que tenemos desde hace ya meses, te toca a tí, lector, hablar.

Porque esta vez lo que hago es lanzarte dos preguntas; la razón de por qué te hago estas dos preguntas te la daré en un futuro cercano. Ah, y no temas, son fáciles. Bastante fáciles. Y por si aún te queda algo de miedo o intriga en el cuerpo sobre si sabrás dar con la respuesta correcta, te lo voy a poner aún más fácil. Te diré que, a la vez que te doy la razón por la que lanzo hoy estas preguntas, te ayudaré a asumir la “verguenza interior” que te puede haber causado el hecho de no haber sabido responder a alguna de las dos… aunque ya digo que son bastante asequibles.

Empezamos.

Pensemos en un juego de apuestas sencillo. Tan sencillo como que un grupo N de personas (el caso fácil es N = 2) juegan y apuestan a ver quién es el primero en conseguir que al tirar un dado de N caras (en el caso fácil, vale con una moneda), consigue que su número (cara para un jugador, cruz para el otro) salga, digamos 4 veces. El juego comienza con los N jugadores poniendo la misma cantidad de dinero en un cuenco en el centro de la mesa, que se llevará el jugador que primero alcance esa cifra de apariciones de su número.

Mis dos preguntas están relacionadas con un escenario singular: imaginemos que una vez empezado el juego, por alguna razón hay que parar de jugar. En ese caso, lo que debe hacerse es repartirse el dinero del cuenco en base a la situación actual del juego, es decir, teniendo en cuenta el número de veces que a cada jugador le ha salido su número.

Mis dos preguntas son:

  1. Si son dos los jugadores y en el momento de tener que parar al primero de ellos le ha salido su número dos veces, y al segundo una, ¿cómo deben repartirse el dinero apostado?.
  2. ¿Y si son tres jugadores, a uno de ellos su número le ha salido tres veces y al resto dos?

¡A calcular!

5 Comentarios a “Preguntas de probabilidad”

  1. Pues yo pediría que se me devuelva el dinero que he puesto :P pero imagino que la cosa va de repartir el dinero según la probabilidad de que gane uno un otro jugador.

    Voy a aventurarme a responder, aún a riesgo de ser humillado públicamente por tener el cerebro obstruído por los polvorones :P

    En el caso 1 he hecho el árbol de posibilidades (para curarme en salud, jeje) y según la regla del “producto de las probabilidades” (la primera moneda nos es favorable el 50% de las veces, la segunda -consecutiva- sólo el 25%, etc.), el jugador con ventaja tiene un 68′75% de posibilidades de ganar y el otro tiene sólo un 31′25%, así que esa sería una buena manera de repartirse el dinero sobre la mesa.

    El caso 2 lo resolvería de la misma manera (lo siento, soy perezoso y no me he currado la fórmula: al ver que también salía pequeño he vuelto a recurrir al árbol). El jugador con ventaja se lleva 17/27 del dinero (ya que no me curro la fórmula por lo menos uso fracciones, que queda más elegante), y los otros dos, 5/27 cada uno.

  2. ¡Gracias Elina por intentarlo!

    En unos días aparecerá un post con la respuesta… ¿Algún otro quiere intentarlo mientras tanto?

    (El “por intentarlo” no quiere decir necesariamente que tu respuesta sea incorrecta, por cierto)

  3. [...] unos cuantos días de espera, aquí viene la explicación a la pregunta que hice a los visitantes de este humilde blog. Y viene en forma de reseña de este libro, “The Unfinished Game” [...]

  4. Ya está la explicación de por qué esta pregunta, y su respuesta.

  5. Yipijajei!!!

© 2011 Teclarios Suffusion theme by Sayontan Sinha