Son las 2 de la madrugada y pienso ¿merece la pena?
Hoy ha sido la cena del departamento. Lo hemos pasado bien.
Pero nada más acabar la cena nos hemos tenido que ir pronto (otra teclaria y yo). Por el trabajo. Ahora son las 2 de la madrugada y hay trabajo pendiente de hacer antes de dormir. Hay que terminar la tesis doctoral, y eso es un camino cuesta arriba que a veces parece imposible de superar, y que requiere sacrificios que poca gente entendería (incluidos nosotros mismos). La verdad es que es un trabajo duro.
Y pensamos que es por culpa de la tesis, pero luego no mejora mucho (o se vuelve peor) Yo mismo he estado 3 años dedicado completamente a la investigación, sin apenas pensar en la docencia. Aunque la vida de beclario era sacrificada (sobre todo a final de mes, cuando soñaba con llegar a mileurista), no puedo negar que profesionalmente era muy beneficiosa. Podía dedicar mi atención a diversos proyectos, trabajar con gente (estudiantes, otros becarios) e involucrarme en muchas actividades de mi grupo.
Gracias a todas estas actividades, hace 3 meses conseguí una plaza de Ayudante Doctor que me daba acceso a la docencia (y me hacía pasar de mileurista). Acceder a esa misma docencia que a todo el mundo le parece algo fácil, que apenas les quita un poco de tiempo. Menos a mí. Tal vez sea un problema de inseguridad, pero el caso es que necesito muchísimas horas para preparar cada clase. Con menos no me vale, salgo al estrado hecho un flan y cometo muchísimos errores. Por otro lado, después de haber entrado en la dinámica de “estar en todos los fregaos” es muy difícil salir y “centrarse un poco más en la docencia”.
El resultado es que desde mediados de octubre he entrado en una dinámica de trabajo en la que empiezo cada día a las 9:30, sigo hasta las 9:30, me voy a casa, ceno e intento sacar 2-3 horas más. Duermo 5-6 horas y vuelvo a empezar. Y hoy, día de la cena del departamento, a las 2 de la madrugada, escribo un post en teclarios porque no me quedan fuerzas para trabajar.
Este trabajo está muy mal pagado, supuestamente a cambio de una gran libertad. Lo malo es que la libertad es un arma de doble filo e, igual que soy libre de no ir un día a trabajar, soy libre de pasar una noche trabajando sin dormir. Entonces, si la tesis es tan dura, la post-tesis peor y no pagan mucho, ¿por qué estamos aquí? ¿merece la pena el esfuerzo?
El viernes una alumna de primero me dijo que estaba un poco decepcionada con la carrera y que había pensado en dejarlo. Pero que había descubierto que mi asignatura le gustaba, que estaba aprendiendo mucho y que por eso había decidido seguir adelante.
Yo ya tengo la respuesta a mi pregunta. ¿Y vosotros?
December 23rd, 2008 at 12:25 pm
Errr… ya me tenías casi convencido de que esto NO merece la pena cuando el post pega un giro argumental inesperado y haces una referencia al rescate intelectual de la “informática pródiga”… no sé que decir.
Creo que a nosotros lo que nos pasa es que nos mola la Informática en general, por lo que, ya sea dando clases de Pascal o desarrollando un proyecto empresarial de la leche, ibamos a ser “felices” a nuestra manera… y siempre encontraríamos pequeñas recompensas como la de la muchacha que decide continuar con la carrera gracias a tus esfuerzos docentes. Yo creo que hasta vendiendo PCs uno sentir ese orgullo friki de haber satisfecho al cliente
Peeero… lo siento, tio, hoy me pillas con el cable del pesimismo cruzado y veo todo esto como un problema de optimización. No me conformo con saber que estoy bien… quiero saber donde voy a estar MEJOR
Estoy cansado (#de siempre lo mismo, la misma historia y quiero cambiar!) de cobrar poca pasta, de vivir con la promesa imaginada de un contrato indefinido que cada vez queda más lejos y de dejar siempre lo que de verdad importa (y me interesa más!) para un huequito a las 2 de la mañana, si me quedan fuerzas…
No sé si nuestra vocación es así de gorda o la hemos hinchado a posta para ocultar nuestra cobardía y nuestro miedo de salir al mundo exterior a demostrar si es verdad eso de que somos tan especiales y tan frikis…
Espero no tener que comprobarlo nunca
pero si de aquí a 1, 2 ó 5! años “el sistema” me da una patada en el culo, intentaré echarle huevos y hacerme valer ahí fuera. Daré las gracias por todo y me iré, sin mirar atrás.
December 23rd, 2008 at 2:57 pm
¡¡Vaya!! el Beclario vuelve con fuerza, poniendo el dedo en la llaga. ¡Como mi vecina!
Pues chicos, mi opinión es que hay que tender al equilibrio. En el punto medio está la virtud y todo eso. Yo (como casi todos) he vivido totalmente desequilibrado este último año y soy consciente de que la inercia del desequilibrio me durará un par de meses más, pero aspiro al punto ideal e incluso al ligero desequilibrio hacia el lado de la vida de relax.
Si hay suerte, el año que viene pasaré a dar docencia real y me temo que sufriré de los mismos vértigos que el Beclario. Por eso, entre tanto, quiero equilibrarme o desequilibrarme al otro lado. He descuidado muchas aficiones y relaciones por el camino que son tan satisfactorias como la vida laboral: así que.
Si no hay suerte, saldré de la burbuja, pero habré cerrado un ciclo de cinco buenos años y me iré contento por lo conseguido.
P.D. Beclario, debes reencarnarte en otro ser que se adapte a tu nuevo tú.
February 3rd, 2009 at 1:43 am
[…] Ahora de joven sigo trabajando en mi departamento, pero ya no soy beclario. Siguen sin pagarme mucho, y viene a gustarme poco más o menos igual. A veces tengo dudas de si realmente me gusta lo suficiente como para compensar el esfuerzo. […]
March 20th, 2009 at 12:04 pm
[…] el tiempo de muchas de nuestras vivencias al respecto, donde cada uno hemos puesto nuestro granito de arena a la tarea de hacer entender al mundo que no somos unas vagas […]