Yo, Teclario

Este verano me enteré, gracias al informe especial de IEEE Spectrum, de lo que es la Singularidad Tecnológica.

La Singularidad, como lo abrevian ahora, es aquel evento futuro en el cual el progreso tecnológico conduce a la superación de la inteligencia humana, provocando una revolución cultural y social sin precedentes, una evolución artificial y vertiginosa del ser humano… una especie de transhumanismo.

¿Robots tomando conciencia de sí mismos? ¿Mentes humanas que pueden cargarse y descargarse de la red como si fueran ficheros MP3? ¿La felicidad software infinita y eterna al alcance de un click? Todo eso y mucho más (según algunos visionarios) lo veremos pronto, en menos de 30 años.

Imagino que la mayoría habréis acabado de leer el último párrafo con el mismo gesto de escepticismo que yo al hojear las páginas del susodicho informe. ¡Y es que no es para menos! Aunque tratar algunos de estos temas desde un punto de vista científico me parece apasionante, descoloca un poco verlo expuesto en forma de “debate científico” (más bien tutti frutti de conjeturas) donde podemos encontrar sabores tan opuestos como el del artículo de Alfred Nordmann “no tengo nada contra los singularitaristas, lo tengo contra el razonamiento endeble, los pensamientos ilusorios y las invitaciones a la irresponsabilidad”, o el del ensayo de Vernor Vinge (escritor de ciencia ficción y “padre” de la criatura, ¡al que además se le deja cerrar el infome, casi a modo de conclusión!), “he aquí los signos del inminente advenimiento de la Singularidad…”, pasando por el leve comentario de Gordon Moore, “no me preguntes por qué… pero no me lo creo”.

De todo el informe yo me quedo con la propuesta de Koch y Tononi: un nuevo test de Turing para probar si una máquina es consciente. El artículo, en realidad más que definir dicho test, hace un divertido “descarte” de todo aquello que, al contrario de lo que cree el común de los mortales, nada tiene que ver con la consciencia. Los autores argumentan que las capacidades senso-motoras, emocionales, memorísticas, lingüísticas, de atención o incluso de auto-reflexión (instrospección) no son requisitos para la consciencia porque los seres humanos podemos (de muchas y muy diferentes maneras) “prescindir” de ellas y aun así mantener intacto nuestro más inequívoco rasgo de humanidad.

Y he aquí la clave, el meollo del asunto (a mi entender) y la razón de ser de este post: ¿pero qué demonios es la consciencia?

Leyendo a Pinker empecé a descubrir que había significados muy distintos para la palabra consciencia. La RAE recoge dos muy parecidos, el conocimiento inmediato que todos tenemos de nosotros mismos (una especie de habilidad intrínseca de nuestra mente) y la capacidad de percibirnos e identificarnos como otro objeto más de los que habitan este  mundo (algo así como tratarnos igual que tratamos otras cosas en el plano de lo “sensible”).

No sé si lo habéis intentado alguna vez, pero es terriblemente difícil definir (= demostrar formalmente a los de “ahí fuera”) que somos conscientes. Si, como en Blade Runner, fueramos sometidos a un test Voight-Kampff para demostrar que no somos replicantes y nos fuera la vida en ello… ¿qué argumentos usaríamos?? Oh, dios mío, cuan acuciante es esta cuestión :)

Yo creo que todavía estamos lejos de tener una buena respuesta, pero mi definición provisional sería: “Consciencia es la experiencia subjetiva de conocer la propia existencia” y probablemente tenga mucho que ver con un cierto conocimiento del mundo (siempre subjetivo) y de UNO MISMO como parte integrada y en esencia “generadora” (por paradójico que sea) de dicho contexto. Ahí es nada… :P

5 Responses to “Yo, Teclario”

  1. Moriarty Says:

    Al llegar a este punto mi cerebro ha estallado y estoy limpiando sus restos del monitor. :D

    Me ha gustado mucho el post. No conocía lo del test de Turing y me ha resultado muy muy curioso.

    Creo que estamos lejos de la singularidad tecnológica y de los replicantes de Blade Runner que eran “más humanos que los humanos”. Cuando digo lejos, me refiero más lejos de 30 años.

    Sin duda, las máquinas son capaces de realizar algunas tareas que requieren inteligencia mucho mejor que nosotros, pero existen otras, como la propia comunicación mediante lenguaje natural, donde queda mucho camino por recorrer.

    Esto de la singularidad tecnológia me suena a paja mental de cuatro iluminados. Está claro que en el ámbito de la investigación alguien tiene que pensar a lo grande, mientras que los demás chapoteamos en el barro con nuestras chapucillas, pero suena osado pensar que en breve seremos capaces de superar el cerebro del hombre de forma artificial cuando todavía no sabemos cómo funciona.

  2. El Mogur Says:

    Muy bueno el post.

    Y muy interesante mezclar el Test de Turing con el test de Blade Runner. Sí señor. Nunca me lo había planteado, pero es cierto que si las máquinas empezaran a pasar el test de Turing, y un entrevistador no pudiera distinguirlas de un comportamiento inteligente humano, ¿cómo demostraríamos nosotros mismos que somos humanos?

    Un poco relacionado, aunque de lejos, es lo que un día me comentabas de que hay gente que “roba” identidades en Facebook haciéndose pasar por otros. ¿Cómo se demuestra a alguien que contacta contigo a través de Facebook que realmente eres tú? :)

    Moriarty, no sé si entiendo bien tu comentario, ¿¡de verdad no habías oido hablar nunca del Test de Turing!? Suspenso a tu profesor de Inteligencia Artificial por un lado, y por otro… mejor que edites el comentario para que nadie se entere :)

  3. Moriarty Says:

    Nop, ni flores del test de Turing. ¿Me doy los latigazos en soledad o en público para mayor escarnio?

    En cualquier caso, es un test que depende de la pericia del entrevistador, ¿no? Y cuyo éxito o fracaso depende de un adecuado tratamiento del lenguaje natural. Algo nada fácil, pero que no creo que el lenguaje sea la única característica que defina la inteligencia.

    En fin, que desde mi humilde punto de vista, no me parece algo demasiado científico, ni definitivo, pero vamos, que bien por Turing.

  4. Elina Tonekawa Says:

    ¡Qué “déjà vu”, amigos! Hace algunos años conversaba con una chica (hoy doctora en informática) que me decía lo mismo: “no conozco el Test de Turing”… ¡y yo le respondía igual que El Mogur a Moriarty! XD

    Moriarty, nada de editar el post :P ¡hay que enorgullecerse de lo que aprendemos unos de otros en Teclarios! XD
    De hecho yo estoy de acuerdo con tu opinión, el test (aunque claro, hay que ubicarlo en su contexto) es sumamente rudimentario.

    Aunque creo que el post me ha quedado al final un poquillo “seco” y casi pedante :P mi intención era sacar el tema para la discusión, que sabéis que los rollos metafísicos me molan un montón… mi hermano se plantó un día a dar una clase de Antropología a chicos de instituto armado con la película de Blade Runner y la escenita del test Voight-Kampff.
    ¡Jo, yo quiero hacer eso de mayor! XD

  5. Elina Tonekawa Says:

    Hala! Existe incluso una cumbre internacional sobre el tema!
    http://www.singularitysummit.com/

    Y claro, a los de IEEE Spectrum los han nombrado socios, por haberles hecho gran propaganda :)

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