Con “la misma canción” se inaugura una sección en este nuestro insigne blog. En ella, se tratará sobre versiones de canciones conocidas. Esta nueva sección encaja a las mil maravillas dentro de la línea editorial de “teclarios” que se caracteriza principalmente por la ausencia total de línea editorial: cada uno escribe aquí de lo que le sale del pie.
Hecha la introducción, comenzamos.
Versiones hay de todos los colores. La mayor parte de ellas son atroces, otras son simplemente sosas y las menos resisten la comparación con la canción original. De entre estas últimas, sólo unas pocas elegidas tienen una personalidad propia tan poderosa que les permite repeler la sombra que la original proyecta. With a little help from my friends pertenece a esta casta y debería estudiarse en los colegios.
La original, ya se sabe, es de los Beatles y es un canto a la amistad escrito antes de que su
amistad se agote y de que el sueño se termine. Los autores son Lennon y McCartney, pero, consecuentemente, la canta Ringo, que era el beatle que más firme e ingenuamente creía que sus amigos estarían ahí toda la vida para echarle un cable. Como el resto de canciones de Ringo (Octopus’s Garden, Yellow Submarine, Don’t Pass Me By,…), With a little help from my friends tiene algo de canción infantil, un poco simple y tontorrona. Sin embargo, aunque es una “canción de Ringo”, no desentona dentro del Sergeant Pepper’s, lo que no es decir poco. Sólo por eso, la canción ya merece su hueco en la historia de la música, pero, además, tuvo una segunda venida.
Un tiempo más tarde, no demasiado, Joe Cocker escucha With a little help from my friends y se le ilumina la cara. En su cabeza suena una canción muy diferente
de la que está escuchando y se pone manos a la obra. Antes de clavar su bisturí, hipnotiza la canción con el teclado repetitivo que suena en primer lugar. Una vez sedada, hay mucho que hacer, entre otras cosas, insuflarle aire con los arreglos de viento o darle un alma más profunda con el coro soul. Para rematar la faena, Joe cuenta con un poco de ayuda de su amigo Jimmy Page, futuro Led Zeppelin y sombrerero loco del vídeo enlazado, que con las sacudidas de su guitarra eléctrica hace que la canción cobre definitivamente una nueva vida. En la nueva criatura, en lugar de la voz nasal y monocorde de Ringo, escuchamos la voz rota de Cocker que escupe fuego por la garganta mientras reclama un poco de ayuda de sus amigos.
A la nueva With a little help from my friends no la reconoce ni la madre que la parió. La que originalmente era una simpática canción sobre la amistad que inspiraba compasión es ahora un grito poderoso que te obliga a dejar lo que estás haciendo y a ponerte manos a la obra en busca de ese amigo que necesita que le eches una mano.
¿Y cómo lo consigue Joe Cocker? Ahí está la magia del asunto. Una posible hipótesis es la posesión divina o demoníaca. En el vídeo, Joe baila como una marioneta mientras mira al infinito. Parece manejado por una presencia superior. Si forzamos la vista, casi podemos ver los hilos que le sostienen. Como esto sucedió a finales de los sesenta, la hipótesis más plausible quizás es la del LSD. El ácido revoluciona los sentidos y los vuelve hipersensibles. Tal vez con su ayuda, Joe pudo escuchar en With a little help from my friends lo que nadie había oído antes. Si fue así como sucedió, Dios bendiga al LSD.
Yo tengo otra versión que a mí, con la venia de Moriarty, me gusta: de Sergio Mendes (en plan Bossa Nova). No he encontrado ningún enlace interesante pero quien la quiera escuchar que me la pida
Y aún tengo que añadir algo más …
A MÍ ME GUSTA LA VERSIÓN DE JOE COCKER!!
Cool! Los posts de Teclarios ganan mucho ‘con banda sonora’
Y puesto hasta las cejas de LSD ya no quiero ni contaros…
[...] evitar que a la sección de “La misma canción” le pase como a la de “Las aventuras de un beclario en Boston“, aquí va la [...]