El pintor de batallas (2008-01)

Querido Ndugu,

Como ya dije en una ocasión, el año nuevo suele venir de la mano de los buenos propósitos. Yo, igual que el año pasado, me he propuesto llegar a los 25 libros leídos (u oidos), así que he empezado fuerte. El año pasado a mediados de Febrero topé con el Quijote de Avellaneda, que frenó mi ritmo significativamente (me gustó, pero llevó su tiempo terminarlo, lo que me hizo quedarme cerca de los 20…); espero que este año no me ocurra algo parecido, y supere la mágica cifra de dos libros leídos por mes.

Para comenzar la lista de 2008, el primero que me he leído es “El pintor de batallas”, de Arturo Pérez Reverte. Me compré el libro de casualidad, un día que el azar puso ante mí una visita al médico sin ningún entretenimiento para matar el tiempo en la, seguramente, larga espera. Por tanto, antes de ir, decidí pasar por un centro comercial, ví lo que había en la sección de libros, y seleccioné éste (edición de bolsillo, pequeña, ligera y barata).

Hay que decir que no es un libro normal de Pérez Reverte. Es un libro mucho más intimista, sin alardes de aventuras trepidantes, sin pecios hundidos, cuadros con partidas de ajedrez misteriosas, o espadachines.

En él, Arturo Pérez Reverte recupera su experiencia como corresponsal de guerra y esta vez escoge como protagonista a Faulqués, un fotógrafo de zonas en conflicto. La peculiaridad del libro, que lo hace ser distinto, es la condición de nuestro fotógrafo: está retirado tras muchos años de viaje entre guerra y guerra. El libro habla de cómo vive su retiro, buscando la foto que nunca pudo hacer, o más bien intentando pintar la foto que nunca consiguió en un gran fresco circular en la pared de una torre a orillas del mar.

Mientras pinta, recuerda la mujer que durante innumerables batallas lo acompañó, reflexiona sobre su vida, la guerra, el arte, los sentimientos humanos, el amor o la soledad.

Le acompaña en su aventura un antiguo soldado al que, casi accidentalmente, Faulqués fotografió una vez; esa foto, que a él le valió un prestigioso premio, convirtió al soldado en un símbolo que el bando contrario quiso torturar. Con los años, el fotografiado consiguió escapar de aquellas torturas y buscó (y encontró) al fotógrafo que un día el azar puso en su camino, aquel que decidió disparar la cámara que, cual batido de alas de una mariposa, tuvo consecuencias en principio inimaginables.

Acostumbrado como estoy al tipo de libros de Reverte de mucha más acción, creo que no estaba preparado para un libro tan denso e intimista como éste; supongo que de haberlo cogido con otra mentalidad habría podido saborear mucho más todas las disquisiciones que nuestro protagonista se hace durante las casi 300 páginas del libro. Sin embargo, creo que el libro merece la pena sobre todo para aquellos amantes de la fotografía y de la pintura.

Nota: recomendable

One Response to “El pintor de batallas (2008-01)”

  1. Teclarios » Blog Archive » Trafalgar (2008-11) Says:

    […] libro cuyos derechos de autor han expirado. Quiero decir, si te das cuenta, de prácticamente toda la lista de libros que me he leído este año, ninguno había sido escrito cuando mi profesora de […]

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