Cómo funciona la mente

Neurona

Este es el ambicioso título de un libro de Steven Pinker que acabo de terminar. El autor es psicólogo y lingüística, profesor en Harvard y anteriormente en el MIT, y yo lo conocía por un libro anterior que considero bastante bueno: El instinto del lenguaje.

Como comprenderéis, el tema del libro es tan denso y complejo que me cuesta horrores contenerme para no crear un post gigantesco e imposible de digerir. Por lo que iré al grano, dando mi resumen y mis recomendaciones, centrándome en decir qué me ha gustado y qué no me ha gustado del libro. El debate lo dejo para la hora de la comida ;)

El libro expone la visión evolucionista y computacional de la mente que tiene el autor. El evolucionismo psicológico postula que la mente humana es un órgano modelado por selección natural a lo largo del tiempo, por lo tanto genéticamente adaptado para que seamos seres de aptitud óptima para la vida y la reproducción en nuestro contexto biológico “reciente”. Esta es a mi juicio la gran clave del libro, postulado del que el autor incluso llega a abusar en algunos momentos. Por otro lado la teoría computacional de la mente nos dice que la mente humana es una gran red neuronal organizada -de forma difusa, compleja e imperfecta- en un conjunto de módulos especializados en resolver distintas tareas de representación y procesamiento de la información. En nuestro mundillo informático esta idea está tan asumida (¿cuales son las alternativas? :-S) que apenas he conseguido identificarla entre las afirmaciones del libro, también porque el autor considera que las características computacionales de la mente son el producto natural de la evolución biológica, y por tanto todo el peso del libro recae en realidad sobre dicho postulado evolucionista.

Mi principal conclusión es que el libro puede interesar a los que quieran saber más sobre psicología cognitiva y toparse con muchas ideas bastante bien razonadas y documentadas que le obliguen a replantearse la forma de ver la vida cotidiana. Sin embargo esto no significa que este libro deba tener prioridad absoluta por encima de muchísimas otras lecturas (también “teóricas” o más prácticas) que existen por ahí, y que seguro también son muy buenas :)

Cosas que me han gustado.

El autor es un buen científico en el sentido de que disfruta argumentando cada idea, y además las argumenta con gracia, ilustrando ciertas cosas con ejemplos y anécdotas interesantes. Además el libro contiene apéndices con muchísimas notas bibliográficas que documentan perfectamente cada punto que trata el autor. Si uno no ve esos apéndices podría pensar que el autor está inventandose (o incluso apropiándose) las referencias a otros trabajos, por la naturalidad con la que habla de ellos :)

Sin duda este señor es un gran lingüísta y científico experimental. Las mejores partes son aquellas en las que habla sobre el lenguaje (no muchas, dado que para eso tiene otro libro sobre el tema) y en las que menciona experimentos realizados por él y sus colegas. Desde mi punto de vista los experimentos son la mejor arma para argumentar en aquellas cuestiones de la mente que sí pueden ser estudiadas desde un punto de vista empírico.

Hay un montón de cosas curiosas que aprender sobre cómo funciona nuestra mente y teorías muy originales que tratan de explicar el porqué nos comportamos de una cierta manera… aunque algunas no estén lo suficientemente comprobadas, creo que es positivo leer sobre ellas y mirar la vida con otros ojos, analizando lo que sucede a nuestro alrededor de acuerdo a unos criterios distintos a como lo veníamos haciendo hasta ahora :)

Muchas de estas ideas son terriblemente polémicas y las trata con normalidad, algunas incluso coinciden con mis intuiciones al respecto, por lo que me alegré mucho al ver que han sido comprobadas científicamente (diferencias entre hombres y mujeres, comportamiento ante parientes y amigos, desarrollo psicológico de los niños, etc.). Uno además se entera de qué es lo que pita ahora mismo en psicología, de cuales son los enemigos que este hombre tiene dentro de su mundillo académico (sorprende ver lo mucho que combate las tesis feministas, lo políticamente correcto hoy día, y la forma en que deliberadamente evita entrar en detalle con la cuestión de la homosexualidad).

Cosas que no me han gustado.

En ocasiones el libro se vuelve demasiado denso y aburrido, los capítulos de autómatas finitos me resultaron obvios y los que hablan de teoría de la visión tridimensional me parecieron tediosamente detallados (aunque eso puede que sea cuestión de intereses y gustos).

La traducción estoy convencido de que es pésima. Si el tema ya de por sí resulta complejo, al traducir de forma esotérica términos muy populares en Informática (como “demones” en vez de demonios de un sistema operativo) hay partes que resultan irritantemente ilegibles. Mi ejemplar es una primera edición de Ediciones Destino y la impresión está también plagada de erratas y páginas enteras donde faltan caracteres.

Lo más importante: la idea fundamental del libro, la mente como un producto de la selección natural, también es el punto flaco. Y es que el autor parece “forzar” a que esa explicación, razonablemente válida para la mayoría de los supuestos que propone, encaje en todas partes, viendose obligado a explicar el Arte, el Humor, la Conciencia, la Filosofía, la Religión, etc. en relación a la evolución biológica de nuestra especie.

Y no es que Pinker crea realmente que no existe otra explicación más allá de la genética (habla del importante factor de la cultura, el aprendizaje, las experiencias individuales de cada uno… e incluso de enigmas sin descrifrar todavía en la psicología humana), pero de alguna forma la genética es lo único de lo que él tiene datos y por tanto la única hipótesis que puede ir contrastando con todo para ver si encaja. ¿Porqué no dejar claro desde un principio que la evolución es un factor importante a la hora de explicar cómo funcionan nuestras mentes pero NO EL ÚNICO, y así no derrochar esfuerzos en comprobaciones futiles?

Creo que el problema radica en el materialismo de fondo que impregna las ideas del autor. Como muchos sabios de nuestro tiempo, Pinker adolece de un prejuicio peligroso: cree que existe una falsedad absoluta, a saber: lo que existe más allá de la leyes de la Física es falso. El no tener la mente abierta a la existencia de realidades metafísicas, hace que -por ejemplo- en unas pocas páginas al final del libro y de un plumazo se ventile la Filosofía como algo “útil en la medida en que de vez en cuando identifica problemas sí resolubles por el método científico”, el Arte como un “subproducto adaptativo relacionado con nuestra lucha contínua por aumentar nuestro prestigio social” o la Religión (vista como una mera superstición animista) como “una dañina cultura promovida por los ancianos y los clérigos para su propio beneficio”.

Según estas ideas y los datos que el propio Pinker aporta, es inmenso el número de personas que viven engañados por otros o tratando de buscar verdades para las que, según el autor mismo reconoce, nuestra mente podría no estar capacitada para reconocer. Nosotros los científicos no formamos parte de esa equivocada mayoría, por supuesto :) Uno de sus argumentos más poderosos dice que “a lo largo de la Historia no ha habido progreso en cuestiones éticas, morales o religiosas, mientras que sí lo ha habido -y mucho- en el ámbito científico”.

No estoy de acuerdo con esa afirmación, y aunque me llevaría mucho tiempo y estudio estar completamente preparado para refutarla, intuyo que esa apreciación proviene del hecho de que nuestra cultura ACTUAL (contexto que influye terriblemente en nuestra forma de pensar) es muy escrupulosa en cuanto a la conservación y explotación de verdades científicas, en la medida en que estas prometen acumular mucho bienestar, placer y comodidades para nosotros, miembros de las clases dominantes de la sociedad global; mientras que se muestra poco o nada interesada en (probablemente también incapaz de) conservar y explotar las verdades de otra naturaleza -interna, humanista, espiritual…- que prometen un camino ético exigente y rigurosamente individualizado e independiente hacia la felicidad trascendente pero inmaterial de cada persona.

He dicho :)

One Response to “Cómo funciona la mente”

  1. Teclarios » Blog Archive » Yo, Teclario Says:

    […] a Pinker empecé a descubrir que había significados muy distintos para la palabra consciencia. La RAE […]

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