Cuando el diablo se aburre… construye la Web 2.0 con el rabo!
Sí amigos, el aburrimiento parece ser la razón del desarrollo de la Web 2.0. El papá de la idea es Chris Anderson, director de la revista geek americana Wired y autor del libro “La larga cola” del que quizá hable otro día y que no, no es la biografía de Tommy N’Kono, aquel portero del RCD Español que, según cuenta la leyenda, jugaba con pantalones largos para disimular su portentosa anatomía. Como iba diciendo, el Sr. Anderson afirma en su blog que el principal combustible de la Web 2.0 son los ciclos ociosos de los internautas. Personas que, cansadas de no ser capaces de rebajar la barrera del minuto en el nivel experto del buscaminas y ante una vida que no les ofrece nada mejor que hacer, gastan sus horas muertas subiendo fotos a Flickr o relatando sus peripecias en un blog, por poner sólo dos ejemplos. Las aportaciones de miles de contribuyentes se van acumulando y, con el tiempo, dan lugar a cosas tan complejas y dispares como la fabulosa Wikipedia y el aberrante Myspace. En otras palabras, es la idea del Grid Computing aplicada a la creación de contenidos en internet.
Esta teoría, aunque bonita y bien formulada, no deja de ser una obviedad como una catedral. Está claro que a nadie le pagan dinero por subir a su fotolog las fotos de los platos que ha comido hoy (y está bien que así sea). Luego, si el invento de la Web 2.0 va para adelante es porque hay gente que se dedica a ella en su tiempo libre a costa de su trabajo, de sus horas de sueño o de salir de bares. No hay otra.
No obstante, el porcentaje de gente aburrida o, mejor dicho, de gente lo suficientemente aburrida como para crear contenidos web es pequeño. En un artículo de The Guardian se afirma que sólo el 1% de los internautas crea contenido, el 10% interactúa con él y el 89% restante simplemente mira. Un análisis algo más detallado sobre el tema puede encontrase en este artículo de la revista Time. ¡Vaya! Según estas cifras, la Web 2.0 más que parecerse a la construcción de un hormiguero, se asemeja a la dinámica de unas obras en cualquier ciudad española.
Si se piensa dos veces, estos porcentajes resultan obvios y hasta saludables, aunque The Guardian opine lo contrario. En primer lugar, las cifras no pueden ser muy diferentes de las que se dan en la creación de contenidos en los medios tradicionales: radio, televisión, prensa, etc. Sin embargo, la aportación en estos medios no está al alcance de cualquiera (¡punto para la Web 2.0!). En segundo lugar, los datos son poco alarmantes: un 1% de millones de internautas sigue siendo mucha gente y, en estos casos, importa más que el contenido generado sea de calidad a que sea simplemente abundante. Sí con un 1% activo ya cuesta separar el grano de la paja y la repetición de contenidos está a la orden del día (para muestra esta entrada), no quiero pensar el caos que reinaría si el 99% restante se sumase al completo a la creación de contenidos. Puedo admitir que dentro de ese 99% habrá un 10% de personas muy talentosas y que sería deseable que esa gente se sumase a la causa. Eso sí, sin despertar a la durmiente marabunta. Quizás suene un poco nazi y resulte contradictorio con el hecho de estar escribiendo esta entrada en el blog y con el objetivo final de la misma, pero… cuesta tanto ser coherente.
Volviendo a la teoría de los ciclos ociosos del Sr. Anderson, muchos blogs han recogido la idea y la han aplaudido, pero me ha llamado la atención el caso de un programador que se ha tomado mal que se relacionen los ciclos ociosos con el desarrollo de código abierto. El tipo clama en su blog que, tras el movimiento Open Source, no hay un montón de gente aburrida sin amigos, sino un grupo de personas desinteresadas con el deseo de hacer avanzar el mundo. Hay que reconocer que el chico seguramente tiene razón, pero si se pica y, además, lo escribe en su blog, por algo será, ¿no?
De acuerdo chaval, aceptamos el altruismo como posible motor del movimiento Open Source y de la Web 2.0. Un malpensado diría que el altruismo es sólo una forma políticamente correcta de alimentar el propio ego, pero hablar sobre ética no es el objetivo de esta parrafada y quiero ir cerrando el tema. Ya tenemos dos motivaciones para crear contenidos web: el altruismo y la egolatría. Si añadimos la búsqueda/formación de la personalidad (ficticia o real) y la integración en una red social, creo que ya las tenemos todas. ¿Me dejo alguna? Me parece que no.
Pues bien amigos, repasad la lista, elegid la motivación que mejor os encaje y sacad el tiempo de donde buenamente podáis, porque este blog lleva casi tres meses sin que nadie escriba una puñetera entrada. Y, de acuerdo, los teclarios no estamos infrautilizados, ni aburridos, pero todos seguro que tenemos algo interesante que contar y ninguno llevamos una vida tan ajetreada para no poder sacar un par de horas en las que poner en claro esa idea que nos bulle en la cabeza. Así que, ¡sumémonos al 1% activo! y salvemos este blog que el pobre está en coma desde primeros de Mayo.
He dicho.
July 25th, 2007 at 9:46 pm
Yo personalmente comparto la duda de Unamuno de si las dos causas que comentas, el altruismo y la egolatría, son dos o es solo una (”¿Es todo acto de bondad una demostración de poderío?”).
En cuanto a tu comentario “un poco nazi” en el que esperas que no le de a todo el mundo por escribir, en parte tienes razón. También cito aquí a otro grande. Carl Sagan ya decía que una vida humana es excesivamente corta para leer una fracción infinitesimal de lo que se publica, por lo que hay que elegir.
La diferencia (¿preocupante?) es que antes elegíamos nosotros; ahora con la Web, el que elige es Google, ordenando los resultados según su propio criterio (sí, ya sé, tiene en cuenta muchos factores, como número de enlaces, etc., etc., pero al final el que elige es él…).
Por último, me sumo a tu petición de salvar al blog. Si cada componente de teclarios creara una entrada al mes, tendríamos un montón de entradas interesantes al final del año.
P.D.: Espero que algún día nos hables del libro “La larga cola”; ya tuve ocasión de escuchar algo de él, y me pareció muy interesante.
July 26th, 2007 at 1:30 pm
En Boston fui a una charla de Cory Ondrejka que es vicepresidente de la compañía que lleva Second Life. Una de las partes mas interesantes de su charla fueron unas gráficas en las que hablaba del porcentaje de gente que para un determinado medio “produce contenido” o “consume contenido”. Creo recordar que, para Internet completa (incluyendo myspace y el mero hecho de participar en un foro) salía entorno al 2%, y lo comparaba con otros medios (TV, radio, prensa, etc.). Venía a cuento porque dicen que en SL ellos están entorno al 30% de “produce contenido”.
Y luego añadía otra idea interesante, que era que de ese 1-2% de contenido creado en Internet (1.0 o 2.0), el 90% era una mierda y lo dificil que era la separación paja/grano.
Y la pregunta que dejó abierta: Si el 90% de lo que hace el 1% de la población es de baja calidad, cual es el porcentaje de calidad si el 30% de la masa produce contenido?
P.D.: En algún momento, tarde o temprano, intentaré escribir alguna entrada en este blog (quizá algo sobre Boston), pero creo que este blog sólo tiene 3 lectores.
P.D.2: Esto significa que el 100% de la audiencia de este blog genera contenidos!
July 26th, 2007 at 4:07 pm
¡Bienvenido a Teclarios, Moriarty! A ver si entre todos animamos un poquito el cotarro, que está de bajón…
En cualquier caso, me llama la atención que hayas puesto el nombre friki (”ciclos ociosos”) en lugar del que tanto usas… “procrastinar” (aunque, consultando la wikipedia y la rae, creo que no de manera del todo correcta…).
Por otro lado, sobre la gente que hace programas libres/abiertos la cosa es un poco confusa. En realidad, precisamente la motivación para su desarrollo es la diferencia principal entre los que utilizan el nombre “software libre” y los que prefieren “código abierto” (”visión ética” vs. “visión económica”).
En realidad esto es algo un poco más extenso y da para un post “de divulgación”, pero para el curioso, la referencia es “La Catedral y el bazar” de Eric S. Raymond. O, mejor dicho, el libro que el tipo escribió ampliando su artículo original, añadiendo otros del mismo estilo, y escribiendo alguna cosa más. Como curiosidad, reconoce que, efectivamente, la cultura hacker se mantiene empujada gracias al reconocimiento dentro de sus círculos (lo que nos lleva a la lina fina entre el altruísmo y la demostración de poderío que nos recordaba Mogur).
Y, por no ser menos que él, que nos ha dado una lección de frases célebres ;-), el otro día leí una frase de Oscar Wilde que tiene relación con esto y que, además, me dejó un poco preocupado a nivel personal…. “El trabajo es el refugio de los que no tienen nada que hacer”
Algún día me compraré un horreo……….
July 27th, 2007 at 1:27 am
¡Vaya con el Beclario! Se codea con la élite. Eso está bien.
Respecto a la pregunta que dejó abierta el tipo de Second Life en la charla, ¡creo que tengo la respuesta! Si el 1% de la población produce contenido web, y, de ese 1%, el 90% produce contenido que es basura; si el porcentaje de población que produce contenido web fuera del 30%, se podría concluir que el 27% de la población total produciría basura y sólo un 3% produciría contenido interesante. Con la regla de tres se resuelve en un pliqui!! Lo que me sorprende es que nadie en Boston diese con la respuesta
Sr. de Payens, yo creo que no todo ciclo ocioso es procrastinación por lo que no valdría usar el palabro en ese caso. Por cierto, que el palabro se lo escuché por primera vez a Miki y su significado se puede poner en una frase: no dejes para mañana lo que puedas dejar para pasado mañana.
Hablando de este blog: conociendo los que somos, creo que, a poquito que hiciésemos, podría quedar un blog majo. Y como ha dicho ElMo, bastaría con que cada uno escribiese una cosilla al mes. Yo sólo pediría que los posts no se limiten a enlazar la noticia de turno de barrapunto o de meneame (para eso ya están esos sitios), sino que el que escriba se moje un poco o que haga alguna broma… que le dé su toque personal, vamos. Además, los posts no tienen por qué estar relacionados con noticias, pueden hablar de experiencias personales, historias, filosofía de cafetería… vale casi todo.
Concretando: Hay que intentar movilizar al resto de teclarios para que se registren en el blog y participen en él y para que estén al tanto de las nuevas entradas. Particularmente, me da igual que el blog tenga muchos o pocos lectores, con poder leer cosas curiosas o divertidas en él me doy por satisfecho.
De todas formas, Sr. Beclario, estoy seguro de que el blog lo leemos más de tres y aunque así fuera, estoy seguro de que los tres queremos leer su post. Anímese y escríbalo. El señor que se va a comprar un horreo me ha contado una anécdota que viene muy al caso: al parecer, Bach decía que él tocaba el órgano como si el mejor músico estuviera siempre en la sala escuchándole. Aunque nunca lo estuviera.
Poco más que añadir.
July 27th, 2007 at 8:55 am
Hola de nuevo,
Interesantes comentarios.
Es cierto que es una pena que no se involucre nadie más en el blog. Quizá a la gente le tire para atrás escribir en un sitio sin índice de impacto. Pero sé que al menos Moriarty, Hugo de Payens (y yo mismo) queremos levantar esto; quizá seamos los más egocéntricos del grupo, o los más altruistas, pero lo vamos a intentar.
Blecario: curiosos los datos que das. Ya veía complicado estimar que sólo el 1% (o 2% como dice Cory Ondrejka) de los que leen escriben; no me entra en la cabeza cómo puede decir que el 90% de lo que hay es una mierda (al fin y al cabo, qué es bueno y qué no es una cuestión subjetiva…).
Seguimos esperando un post tuyo, especialmente debido al título del primero. Con “Aventuras de un Beclario en Boston (y II): La salida” nos conformamos…
Por cierto, este blog no tiene tres lectores; reconocidos tiene cuatro, los mismos que hemos puesto alguna entrada
Y luego, pues alguno más igual hay, y si no lo hay aún, lo habrá
Hugo: esperamos una entrada/comentario sobre el libro La Catedral y el Bazar
Moriarty: eres capaz de hacer una regla de tres, pero todavía estoy esperando que resuelvas el “problema lógico” que te puse el otro día por voz :-p
Olvidávaseme de decirte, que esperes El Persiles, que ya estoy acabando, y la segunda parte de la Galatea.
September 6th, 2007 at 12:51 pm
Me he partido la caja con este post… que mala leche, ¡y qué cinismo el de acabar dándole la vuelta al tema diciendo que tenemos que postear en este blog! ¿nos estás llamando vagos? XD
No, ahora en serio. Me parece buenísimo el tema
Yo mismo soy reciente lector (y espero que en breve, generador regular de contenidos también) y reconozco que me está costando bastante… la egolatría, la presión social de nuestro microcosmos 411 y el ser consciente de que leer o escribir aquí es pecar venialmente contra La Tesis son fuerzas que tiran de mí en direcciones opuestas. Supongo que todos sentimos las mismas fuerzas pero en diferente magnitud y por lo tanto con diferentes resultados…
El caso es que me uno al club de los lectores, al menos, y si me encuentro con fuerzas para sentirme miembro de ese 1% privilegiado, escribiré. Eso sí, sin citas célebres… por la sencilla razón de que siempre he sido un tipo corto de memoria y no me sé ninguna, y tener que buscarlas en Google es demasiado fácil como para que me haga sentirme orgulloso de ponerlas aquí para que compitan con las vuestras. O tal vez las vuestras son demasiado buenas, no lo sé…
Umm, en ese caso, por el principio de la egolatría me picaré con vosotros, las encontraré mejores y las pondré…
…eso sí, cuando tenga “ciclos ociosos” (si es que alguna vez soy capaz de RECONOCER que los tengo).
July 31st, 2008 at 3:15 am
[…] La noche debilita los corazones, dicen. Y uno se lía a pensar, aprovechando esos ciclos ociosos con los que se construye la Web 2.0. […]