Esto es una transcripción libre de un comentario aparecido en un programa de radio esta misma mañana:
¿Qué es la alta tecnología? Cuando nos dicen estas dos palabras imaginamos un aparato con entrañas llenas de circuitos y cables que realiza tareas impresionantes. ¿Y es esto alta tecnología? Pongamos un ejemplo.
Dicen que la materia no se crea ni se destruye, solamente se transforma. Nosotros no somos una excepción y convertimos todos nuestros alimentos en una materia maloliente que hemos de expulsar. En las primeras épocas todo era campo y nos bastaba con alejarnos un poco de la población, hacer un agujero y soltar allí nuestra materia oscura.
Cuando empezamos a ser más Tell me more…
Una historia de terror basada en hechos reales sobre la torpeza y los peligros derivados de convivir con un tesinando con reblandecimiento cerebral.
- Dedicada al Mogur, mi verdugo y mi héroe, y a mis compañeros teclarios (I love you, guys. Perdonad este estreno tan fuera de tono en el blog y disfrutad la sin pudor la anécdota veraniega)
(uuuuuhhhhh uhhhhhhhhhhhh – sonido fantasmagórico para entrar en ambiente-)
PARTE I
Un servidor se presenta en su despacho compartido con otros teclarios cosa de las 14:00 (empezamos bien, horario científico de verano). Dice “vaya, no hay ni Dios” (ya ves tú que raro) “estarán todos comiendo, voy pa’bajo”. Antes de bajar a comer deja su Tell me more…
Sí amigos, el aburrimiento parece ser la razón del desarrollo de la Web 2.0. El papá de la idea es Chris Anderson, director de la revista geek americana Wired y autor del libro “La larga cola” del que quizá hable otro día y que no, no es la biografía de Tommy N’Kono, aquel portero del RCD Español que, según cuenta la leyenda, jugaba con pantalones largos para disimular su portentosa anatomía. Como iba diciendo, el Sr. Anderson afirma en su blog que el principal combustible de la Web 2.0 son los ciclos ociosos de los internautas. Personas que, cansadas de no ser capaces de rebajar la barrera del minuto en Tell me more…