Involución

Posted June 11th, 2009 by PhD McClain

Tengo 30 palos. Mis alumnos me lo recuerdan cada vez que abren el C++ Builder y me dicen:

“Este compilador es ya muy viejo, ¿verdad?”

A lo que yo les respondo:

“Yo lo usé cuando estudié tercero así que, al menos, tiene 10 años…”

Y en ese momento rueda una lágrima por mi mejilla.
Pero, pensándolo bien, vivimos en un momento muy afortunado para nosotros, gracias a las tecnologías que hoy en día nos rodean: podemos no crecer. Más aún, podemos volver hacia atrás en el tiempo y quedarnos allí.

Antes una película tenía fecha de caducidad: el tiempo que estaba en cartelera de tu cine de barrio más el tiempo que el Morty (que era el tipo de mi videoclub) decidía tenerla en el estante de pelis antes de llevarla al almacén en donde que morían bajo una capa de polvo. Podías comprar las más conocidas en VHS pero la oferta era limitada. Ahora, busca un poco y podrás volver a ver las que más te molaban porque están todas. Vuelve a partirte de la risa viendo a un imberbe Tom Hanks en Despedida de soltero, recuerda lo que te gustaría haber sido uno de Los Exploradores (sobre todo el que se echaba la novia), vuelve a verme con algo de pelo en La jungla de Cristal, o comprueba si ahora pasarías miedo con Re-Animator.

Por norma, los videojuegos que ahora salen al mercado no me gustan. Paso de tener que tener un mapa de teclas a mi lado para saber cómo tengo que mover a un personaje. ¿Qué fue de los juegos controlados con un simple QAOP-Espacio?¿Qué fue de las consolas con 4 flechas y dos botones?. No os preocupéis, tenemos emuladores de Spectrum, de Amstrad y hasta de las máquinas recreativas. ¡Viva! he podido quitarme mi frustración de adolescente y pasarme el Shinobi sin dejarme ni un duro. Y podemos volver a jugar a los de consola on-line. Menudo vicio. Lo divertido que era un monigote de dos colores hecho con cuatro cuadrados.

Pregunta a tus padres qué fue de sus compañeros de colegio. Es muy probable que ni lo sepan. Yo he encontrado a la mitad de ellos a través de Facebook. Nos vemos las caras 12 años después. Pensad en qué es lo que tendríamos que hacer para recuperar el contacto con esta gente: desempolva la chorbagenda, empieza a llamar a los padres de esta gente y reza para que confíen en un desconocido que le pide el teléfono de su hija, que ya está casada y con un churumbel. Ahora, desempolvas la chorbagenda, metes el nombre en el buscador, le pides ser su amigo acompañado de un mensaje que le recuerde quién eres y cruzas los dedos para que tenga la misma curiosidad que tú en ver qué aspecto tienes 12 años después (mira, está más gordo; joder, qué calvo se ha quedado; ¿pero yo me lié con este callo?; ¡¿!pero yo le dije que no a este pibón!?!).

¿Y qué me decís de la TV? Están volviendo todas las series de TV que veíamos. Hasta han hecho remakes de V, de Battlestar Galactica (cómo han cambiado para bien los Zylon), o de El coche fantástico. Y han reeditado todas las demás y puedes comprarlas en cualquier tienda (o descargarlas, por supuesto). O puedes volver a ver sólo aquéllas escenas míticas que te marcaron de por vida o que te descubieron a Tom Jones (nunca volví a bailar igual). Si eres más osado hasta puedes volver a ver esa escena cachonda que tanta gracia te hacía, bailarla en una fiesta, reeditarla y colgarla en Youtube para que alguien como yo te pueda enlazar desde un blog. Incluso tener acceso a la tele de entonces puede hacer hasta que te redescubras: he descubierto en mí un monologuista frustrado gracias a poder volver a ver El club de la comedia

Voy a terminar con la música. Recuerdo que en el radio-casette tenía metida siempre una TDK virgen para poder grabar las canciones que más me molaban. Al final, la mayoría de ellas estaban cortadas porque antes de que terminasen te metían una cuña publicitaria. Muchas de ellas permanecen en casa de mis padres como recuerdo del niño que vivió allí. Ahora ya no sólo puedo escuchar la música de los 80 y de los 90 sino que también puedo ver los vídeos musicales: los pantalones vueltos de los Kriss Kross, las gafas que llevaba en el cole (y que se vuelven a lleva ahora) de Rick Ashley, el pezón de Sabrina o lo linda que era Marisol en el 68 (ups, creo que esta vez he retrocedido demasiado).

Una reflexión: si las nuevas tecnologías nos permiten involucionar hasta nuestra pubertad, ¿nos quedaremos allí estancados o evolucionaremos? Mi opinión: Viva el retro.
¡Yippikayei, Teclarios!

Kindle bueno (pero caro)

Posted May 31st, 2009 by Moriarty

Hace un par de semanas Amazon sacó a la venta la nueva versión de Kindle, su… ¿cómo demonios llamarlo? ¿lector? ¿mostrador? mmmmm, digámosle soporte para libros electrónicos. Se trata de un dispositivo de tinta electrónica que permite mostrar libros y documentos pdf. Las principales kindlenovedades respecto a la versión anterior es que aumenta de tamaño hasta las 9,7″, y de capacidad hasta los 3500 libros (da para almacenar los libros de toda una vida, salvo que seas un lector compulsivo); además, la pantalla rota de forma automática. El nuevo Kindle mantiene la conexión 3G, la cual solo sirve para descargar los libros y los periódicos, y la opción de recitar los libros con su seductora voz (muy útil si añoras los tiempos en los que mamá te leía un cuento antes de irte a la cama). Con este Kindle de mayor tamaño, Amazon pretende ocupar no solo el nicho de los libros de lectura, sino también el de los periódicos, los documentos técnicos y los libros de texto.

Particularmente, creo que me sentiría un poco raro leyendo una novela en un bicho de estos, sin agarrar el libro como Dios manda y sin poder pasar físicamente las páginas. Recuerdo haber leído que un libro tiene el mecanismo de una puerta y que requiere de ti que lo abras y que entres, mientras que la tele es una ventana que muestra cosas, aunque tú no la prestes atención. Con el Kindle esta bonita comparación se va al carajo, porque la puerta sería algo así como sin bisagras y electrónica y no, no, no, ya no sería lo mismo. Soy bastante clásico para estas cosas, lo reconozco. Pienso que los objetos físicos tienen un encanto difícil de batir por sus hermanos electrónicos. Ahora, cuando vas a casa de alguien, ya no tienes rastro de las pelis que ve, ni de los discos que escucha. Si desapareciesen también los libros, ¿qué nos quedaría para fisgar? ¿el disco duro?

En fin, chorradas al margen, donde si veo que este tipo de aparatos son muy útiles para un teclario es para la lectura de los artículos científicos. Ahí sí lo tengo claro: ¡Kindle, te necesito! Soy del todo incapaz de leer un artículo en la pantalla fija del ordenador, sin poder agarrarlo con las manos o acercármelo a la cara (especialmente cuando no entiendo algo). Por ello, acabo imprimiendo un montón de artículos. Muchos casi ni los leo y acaban colapsando los archivadores o levantando montañitas sobre la mesa donde esperan ingenuamente ser retomados. Un dispositivo como el Kindle me simplificaría bastante la vida y me permitiría ahorrarle a la selva amazónica cerca de una hectárea al mes. Sin embargo, tras sopesar los pros y los contras, no me voy a hacer con uno (sorry, Amazonas).

La primera razón es que la gente de Amazon se ha subido a la parra con el precio: 485 dólares!!! Con ello, creo que pueden olvidarse de hacer negocio vendiéndo Kindle como soporte para libros de texto de colegios y universidades. Quizás el alto precio se explique porque Amazon pierde unos tres dólares por cada libro en soporte electrónico que vende, algo de locos. Para abaratar el coste de Kindle, algunos de los grandes periódicos americanos lo venderán a precio reducido junto con la suscripción a la versión electrónica de su diario, pero claro… ¿para qué querría yo suscribirme a The New York Times? Otra razón para descartar la compra del Kindle es que este dispositivo no tendría mucho recorrido en España donde no existen casi libros en formato e-book (aunque sí hay un mundo pirata emergente en formato pdf) y donde los periódicos todavía no tienen su versión en e-book. Y la tercera razón para decirle no al Kindle es que es un dispositivo muy rígido y con pocas funcionalidades para el uso que yo querría darle.

Mi Kindle ideal debería tener pantalla multitáctil y, algo fundamental para la lectura de artículos científicos y libros de texto, debería permitir escribir sobre la pantalla (con reconocimiento de escritura, a ser posible), de forma que las anotaciones se guardasen asociadas al texto que se está mostrando y se pudiesen superponer (o no) en el mismo. Si además el dispositivo incorporase también WiFi y un navegador para acceder a internet cómodamente desde la cama o el sofá (algo así ya existe por menos de 200 dólares), sería prácticamente perfecto y su valor se acercaría más a los 485 dólares que ahora cuesta. El público potencial de este dispositivo, no sólo sería la comunidad teclaria, sino cualquier oficina donde los informes en papel estén a la orden del día (es decir, cualquier oficina). El sueño de trabajar sin papelajos sería un poco menos loco y un poco más real.

Actualmente, aunque existen otras alternativas a Kindle (Sony Reader, Papyre, iRex…), ninguna ofrece, de momento, nada que se aproxime a mi ideal. Por tanto, toca esperar a que el mercado madure. Eso serán unos añitos más sobre el papel, me temo.

P.D. No pude evitar hacer la bromita chorra con el título del post. Alternativas como “Kindle sorpresa” o “Huevo Kindle” tenían peor encaje. ;)

La igualdad y la orientación a objetos

Posted May 15th, 2009 by Hugo de Payens

Cuando vivíamos en el tranquilo mundo de la programación estructurada (incluso con C), era fácil saber que la igualdad era real. Por ejemplo ante la sentencia:

a = b;

Sabremos que el resultado de la expresión del lado derecho se asignará a la variable del lado izquierdo. Si por el camino tienes punteros, te da igual: se asignan los punteros y listo.

Pero cuando llega la orientación a objetos, la igualdad pasa a ser mucho más dudosa. De nuevo, ante el código:

a = b;

asignamos en el atributo a, el objeto b. Pero, ¿lo asignamos realmente? Si cambio el objeto b, ¿cambiará también el objeto a? En Java no soy consciente de los punteros (como lo era en la programación estructurada), y sin embargo, como todos sabemos, si cambio b, también cambia a.

Obviamente, el problema está en si la igualdad hace copia superficial o profunda. Pero, en realidad, no he venido hoy a hablar de eso. He venido a hablar de un tipo de igualdad que hoy está mucho más de moda. Un tipo de igualdad que también ha cambiado en el salto a la orientación a objetos (siendo estrictos, la anterior era asignación, no igualdad).

Y es que, en la programación estructurada, teníamos las variables, y las funciones. Ahora tenemos los objetos, los atributos, los métodos y los interfaces.

En el único sitio donde ellas permanecen es en las clases. Pero, en realidad, es una confabulación para engañarlas y tenerlas contentas. Porque todos seguimos pensando en masculino. Por eso hablamos de la clase padre.

Menos mal que nuestra ilustrísima Ministra de Igualdad no programa. O, al menos, no pasó de Pascal (claro, que si alguna vez aprendió a programar, seguro que lo hizo en Ada).

La misma canción: I hung my head

Posted May 7th, 2009 by Moriarty

Una noche de mediados de la decada de los 90, Gordon Matthew Thomas Sumner tuvo una pesadilla extrañísima. En ella, Gordon cogía el rifle de su hermano y se subía a una colina. Desde allí, divisaba a un jinete solitario y, sin saber muy bien por qué, le disparaba con el rifle. El jinete caía fulminado. Gordon, dándose cuenta de lo que acababa de hacer, lanzaba el rifle a un arroyo y echaba a correr para despertarse de ese mal sueño. Al encontrarle, el sheriff le preguntaba que por qué corría tanto y él, desesperado, confesaba su crimen.  Al juicio asistía todo el pueblo. En el Gordon, arrepentido de su crimen, pedía perdón, mientras deseaba estar muerto. La sentencia era consecuente con sus deseos: a la mañana siguiente, Gordon moría ahorcado en la colina. En aquel momento, Gordon divisaba al jinete que se acercaba hasta el pie de la horca y le subía a su caballo para cabalgar con él hasta el fin de los tiempos.

Al terminar la pesadilla, Gordon se levantó empapado en sudor y se rascó la cabeza. Aquello no tenía ni pies, ni cabeza. Él era más inglés que el té de las cinco y había tenido un sueño salido de una América profunda habitada por vaqueros. Por si fuera poco, no había disparado un rifle en su vida y se consideraba un pacifista convencido. Gordon, que era cantante, pensó que al menos el sueño podía servirle para escribir una canción. En realidad, a Gordon ni su madre le llama Gordon, así que le llamaremos por el nombre por el que todo el mundo le conoce: Sting. La canción que narra la historia del jinete se llamó I hung my head.

Quiero pensar que las cosas sucedieron o pudieron suceder así. Sea como fuera, I hung my head apareció en 1996 en el sting mercury fallingdisco Mercury Falling de Sting. Como otras muchas canciones de Sting, I hung my head es una canción de pop elegante con aroma reggae y unos arreglitos de saxofón que le dan un toque sofisticado. Sin embargo, es una curiosa anomalía dentro de la carrera de Sting: es una  murder ballad. Un genero de baladas que cuentan asesinatos e historias truculentas, en el que Sting no se había prodigado jamás (ni lo ha vuelto a hacer) y que, para qué engañarnos, le sienta como a un  Cristo dos pistolas. Mercury Falling no pasó a la historia como un buen disco de Sting y I hung my head cayó pronto en el olvido.

Varios años después, el productor Rick Rubin buscaba canciones para Johnny Cash. Rubin Rick Rubinestaba siendo el artíficie de la resurrección artística de un ya sexagenario y bastante cascado Cash. El improbable matrimonio entre el barbudo productor de rap y la crepuscular estrella del country estaba dando a luz a la  magnífica saga de las American Recordings. En ella, Cash acomodaba sus propias composiciones entre una serie de versiones de artistas de muy distinto pelaje (U2, Nine Inch Nails, The Beatles, Will Oldham, Simon y Garfunkel,  Beck, Nick Cave, Depeche Mode…). Rubin era el encargado de proveer a Cash de canciones y éste trabajaba sobre ellas hasta sentirlas como propias.

El buen olfato de Rubin le llevó hasta I hung my head. No era una magnífica canción, pero era una canción desaprovechada, una canción sin suerte. Rubin la desenterró del olvido y se la ofreció a Cash. Éste le sacudió el polvo, le quitó su sofisticado ropaje pop y le puso un bonito y sencillo vestido country. Como el resto  de las American Recordings, I hung my head fue producida de manera espartana: una guitarra, un piano, un órgano y la voz grave de Cash que, a punto de cumplir los setenta y sufriendo un intenso dolor físico, ya no sonaba como un trueno retumbando entre montañas, sino como la voz de un Dios que acumula el cansancio de los siglos. Y nada más… ¿para qué? Pese a lo austero de la producción, la canción luce mucho más bonita así. Como esas chicas que están más guapas sin maquillar.

Johnny Cash

I hung my head no es la mejor canción de las American Recordings, ni siquiera es la mejor canción de la cuarta entrega (ese honor corresponde a The man comes around o a Hurt). Sin embargo, su historia resulta curiosa porque, aunque fue malograda en un principio, tuvo una segunda vida. Sting no se atrevió o no fue capaz de darle a la canción los aires  countries que ésta pedía a gritos. Sin embargo, no podemos culparle porque el country es un género americano y Sting es inglés hasta la médula. Tan inglés que, como el mismo canta, se  siente como un pequeño extraterrestre en Nueva York. No vamos a pedirle peras al olmo.

Mis escuderos de Firefox

Posted April 23rd, 2009 by PhD McClain

Todo aquél que me conoce sabe que soy un tunante: tuneo mi equipo para que se note que es mío. Tengo mi fondo de escritorio, mis iconos, la colocación del Dock, las aplicaciones de inicio… Y, como no, tuneo mi Firefox. Sinceramente, cuando abro un Firefox pelado me faltan cosas. Algunas pueden ser inútiles, otras las uso a diario. Voy a compartir con vosotros, hermanos Teclarios, mis más fieles escuderos de Firefox.

Nada más abrir mi navegador podemos ver al primero de mis escuderos: Fast Dial. Este add-on no es más que una página de inicio en la que aparecen mis páginas “favoritas”, tal vez mejor decir las que más uso.

Una vez dentro me dedico a navegar por las páginas haciendo gestos de ratón gracias a All-in-one Gestures. Pulsando el botón derecho y con simples gestos como un movimiento de derecha a izquierda vuelvo a la página anterior; con un gesto en forma de Z recargo la página actual y con un movimiento hacia arriba abro un enlace en una nueva pestaña. Tengo que reconocer que cada vez uso más las teclas por lo que este escudero está comenzando a pasar a un segundo plano.
Brief es mi feeder RSS. En él tengo mis blogs favoritos. En una sencilla página interactiva puedo ver los resúmenes de las noticias de estos blog y leer completas aquéllas que más me interesen.

Todos mis posts (como este mismo) los escribo desde el propio navegador con ScribeFire, un sencillo y versátil editor. Tiene tanto un modo WYSIWYG como un modo HTML de edición. Se integra razonablemente bien con las APIs de los principales gestores blog y me permite publicar directamente desde aquí en cualquiera de los blogs en los que escribo. Una herramienta muy interesante.

Algunos muy sencillos y conocidos pero para mí indispensables son los diccionarios (tengo instalado el de inglés y el de español y éste último es el activo) que me ayudan a cuidar mi ortografía, y la sempiterna barra de Google. He de reconocer que ésta la uso cada vez menos debido a que las búsquedas suelo lanzarlas desde QuickSilver. Tengo pendiente contaros algo más sobre esta maravilla.

Relacionada con esta última tengo que decir que hace un tiempo me instalé Ubiquity, un add-on experimental que hace las veces de Quicksilver dentro del navegador. Me parece una herramienta que puede resultar interesante… si no tienes Quicksilver, claro :-) Veamos qué es lo que puede hacer Ubiquity contra Quick Search Box, el nuevo hijo de Nicholas Jitkoff, que entró en Google a dar una charla sobre Quicksilver y allí se quedó haciendo “cajitas”.

Algunos de los que más uso pero más desapercibidos pasan son PDF Download, que me permite decidir qué hacer cada vez que me encuentro con un archivo PDF (no más PDF incrustado en el navegador porque sí) y Download Statusbar, para gestionar todo aquello que me desacargo de la Web. Silenciosos e imprescindibles.

Aunque tengo alguna más quiero finalizar con mis dos últimas adquisiciones. La primera es mi sincronizador de marcadores XMarks. Lo uso para tener todos mis marcadores en remoto (existe una página web desde la que puedo acceder a todos ellos desde cualquier lugar) y para sincronizar, por ejemplo, los marcadores entre los Firefox de Mac y Windows. Trabaja en segundo plano, sincronizando tanto los nuevos marcadores que agregues como los obsoletos que borres sin que te des ni cuenta.

Y el último tiene sólo unos pocos días y se llama ScrapBook. Con la saturación de banners que hay actualmente en las páginas web, ¿cuántas veces no hemos echado en falta un enlace a una Versión para imprimir de la página web en la que estamos? Pues bien, SccrapBook te permite guardar el contenido de una página web editándolo antes de guardarlo de forma muy sencilla: tan sólo seleccionas lo que has de borrar o, con un simple click, revisas qué nodos HTML quieres hacer desaparecer. Sorprendente y muy efectiva.

Estos son los principales y más fieles. Si vosotros tenéis algún otro que recomendarme os lo agradeceré.

Yippikayei Teclarios!!

Homo digitalis

Posted March 31st, 2009 by El Mogur

Querido Ndugu,

Soy un teclario. Y como buen teclario me gusta utilizar los cachivaches a mi alrededor para facilitarme el trabajo. Aún recuerdo cuándo mi profesor de Matemáticas allá por el instituto nos decía que si alguno no tenía calculadora, él podía enseñarle a utilizar la tabla de senos para calcular los valores de las funciones trigonométricas. Casi ná.

En realidad eso no quiere decir que esté de acuerdo con que desde los primeros cursos de educación primaria se deba utilizar la calculadora. No señor. Los nenes deben aprender a hacer las operaciones matemáticas básicas por ellos mismos. Para que el panadero no les time. Para que no tenga que volver a escuchar a un alumno de la Licenciatura de Ciencias Físicas preguntarme “¿por cuánto tengo que dividir 33 para que me de 11?”.

Y lo mismo pienso del uso del diccionario. Es un auténtico peñazo eso de buscar en un tomaco lleno de letras la palabra “batiburrillo”, o peor aún, buscar información sobre la revolución de los comuneros en una enciclopedia, porque primero tienes que encontrar el tomo, y luego la entrada. Pero qué queréis que os diga, creo que tampoco viene mal pasar por eso. Supongo que me estoy haciendo mayor.

Pero, como decía al principio, soy teclario. Y eso significa que me gusta utilizar las máquinas para facilitarme el trabajo. Y yo nunca utilicé una tabla de senos ni de logaritmos, sino que le daba siempre a la teclita correspondiente. Y utilizo la calculadora siempre que lo necesito. Aunque no para dividir 33 entre 11.

Lo mismo ocurre cuando quiero buscar información sobre la batalla de Trafalgar o sobre Gödel. Utilizo Internet, Google y la Wikipedia. Pero no siempre fue así. Al principio del todo utilicé Encarta. Para los más nuevos Encarta era la enciclopedia de Microsoft. Una colección de conocimiento guardada en un CD que te instalabas y te permitía encontrar más de lo que necesitabas sobre la revolución de los Comuneros. Una aplicación que había que ir actualizando de vez en cuando con nuevas versiones que incluian datos actualizados. Un programa que contenía todos los datos que Microsoft había tenido a bien dar a sus usuarios, pero no más.

Pues bien, estoy hablando en pasado (”una colección que te permitía encontrar”, “una aplicación que había que ir actualizando”, “un programa que contenía”…) no por simple nostalgia y recurso narrativo sino porque desde ayer, 30 de Marzo de 2009, aquella enciclopedia que hizo más cómoda la elaboración de trabajos de instituto tiene fecha de caducidad: el 31 de Octubre de 2009, a excepción de la japonesa, que terminará el 31 de Diciembre. Y todo porque “La categoría de enciclopedias tradicionales y el material de referencia ha cambiado. Actualmente la gente busca y consume información de una manera considerablemente diferente que hace algunos años”.

Como no podría ser de otra manera, la entrada de “Encarta” en la Wikipedia lo cuenta.

Lo que muchos nos preguntamos ahora es qué ocurrirá con todo ese conocimiento. Desde este pequeño rincor, reivindico que Microsoft debería hacerlo de dominio público bajo una licencia Creative Commons. Así todos ganaríamos.

Una de cal y otra de ANECA

Posted March 20th, 2009 by Elina Tonekawa

El Diccionario de la Lengua Española define “redimir” como volver a comprar algo que se había poseído anteriormente… y eso es lo que intento con este post: redimir mi honor Teclario puesto en duda con mis últimos posts dedicados a la narración de aventurillas personales y otras fechorías de poca importancia ;-P

ANECATal vez llegue demasiado tarde para algunos (sorry, Moriarty :-S) y resulte demasiado breve para otros (es verdad, hay tropecientas cosas más que contar sobre el tema, pero… seamos sinceros: ¡nunca iba a sacar tiempo de digitalizar exhaustivamente todas mis impresiones!), pero por fin he sacado un hueco para hacerlo: voy a contar mis impresiones sobre el proceso de acreditación para profesor contratado en la ANECA. Mi evaluación ha sido positiva como ayudante doctor pero negativa como contratado doctor y profesor de universidad privada, de modo que tengo algo de perspectiva sobre las dos caras (dulce y amarga) del proceso ;-P

Para empezar, una de las cosas que llama la atención es que los apartados que figuran en la aplicación informática que el candidato debe rellenar con sus méritos NO son los mismos que aparecen en el documento de criterios de evaluación (que son los que verdaderamente usa el tribunal para juzgarlo). Por ejemplo, ya en el primer nivel vemos que en la aplicación hay 5 secciones principales (investigación, docencia, formación, laboral y “otros”) mientras que en el documento oficial sólo hay 4 (investigación, docencia, formación+laboral y “otros”). Esto puede parecer una tontería pero es un defecto considerable del procedimiento, ya que uno coloca sus méritos según una numeración de apartados que luego no va a coincidir con la numeración de las críticas (en el caso de ser evaluado negativamente) que recibe por parte del tribunal :(

Para simplificar, aquí usaré como referencia los apartados de la aplicación informática:

Experiencia investigadora.

Se distinguen dos tipos de publicación científica: revistas (artículos de…) y libros (o capítulos de…). ¡Aquí te juegas la chicha de tu puntuación!, por lo que recomiendo colocar cualquier cosa que pueda colar por artículo de revista (con o sin ISSN) incluyendo congresos decentes justificando que son “de especial relevancia”. El tribunal no es tonto y no va a contar igual un artículo de revista del JCR que un Springer normalito… pero en su carta el mío dice darles “escaso peso”, razón más que suficiente para aconsejaros que dejéis, en el apartado de congresos, SÓLO aquellos congresos realmente mediocres ;)
¿En qué orden poner las publicaciones? Buena pregunta, yo no seguí ninguno en especial y sospecho que es buena idea tener un criterio temporal o de importancia :-(

Nada que pueda estar en proyectos y contratos de investigación debería figurar en “otros méritos”. Desde mi punto de vista, los apartados que empiezan por “otros” siempre son papeleras. Conviene que se vean llenas, sí… pero asegúrate de que no dejas ahí nada que alguien pudiera juzgar como mínimamente relevante ;)
Hay un apartado en los criterios de evaluación llamado “1.1.D Transferencia de Tecnología”… creo que la única forma de sacar puntuación aquí es indicar bien clarito en este apartado los contratos que tengas con empresas o cualquier aplicación que tu investigación haya tenido en el mundo real.

Las patentes… ¿cuando quitarán este apartado o lo dejarán de considerar tan importante como una publicación? :( Desde luego en Informática es cuanto menos polémico… en mi caso quedó vacío, como tesis dirigidas u obras artísticas (aunque hay quien dice que aquí ha colocado las acuarelas de su madre, por probar suerte).

Los congresos, según el baremo oficial, valen muy poco. ¡Con lo caros en términos de tiempo y dinero que son!… pero esa es la realidad :( De ahí que convenga poner unos cuantos para hacer bulto (como siempre… piensa en esas comunicaciones esporádicas, pósters, este taller informal que montaron tus coleguitas, etc.), pero sin desperdiciar nada bueno que pueda “promocionar” al grado de publicación ;)

En otros méritos de investigación puedes poner las veces que has actuado como revisor, pertenencia a redes o asociaciones de investigación, informes técnicos y cualquier otra publicación chusquera que tengas por ahí. Considera seriamente el ponerle un ISBN a cualquiera de estas cosas y promocionarla a libro (con dos cojones). Es barato y legal ;)

Experiencia docente.

En puestos ocupados y docencia impartida yo añadí un item por cada asignatura diferente (supongo que es la manera correcta de hacerlo), incluyendo másteres oficiales. Estos méritos son claramente los que da la edad, amigos… no pensé mucho en cómo potenciarlos, salvo repasar bien que no te dejas nada atrás.
En el punto “1.2.B” de los criterios de evaluación se valora cualquier certificado que puedas presentar sobre la calidad de tu docencia. En nuestra universidad creo que dichos certificados no los pueden conseguir los ayudantes, lo que es una putadilla… pero entérate bien :(

Los cursos impartidos y los cursos recibidos son dos apartados un tanto peculiares, ya que sólo valen las cosas relacionadas con formación docente universitaria. Si pones otra cosa el tribunal la ignora… así que empieza a mirar con otros ojos esas actividades formativas que no tienen nada que ver con tu investigación y que hasta ahora te parecían una pérdida de tiempo :-S

En elaboración de material docente y proyectos de innovación docente pasa tres cuartos de lo mismo. Al final todas estas “chorradas” (peazo perfil de investigador que tengo, eh? XD) tienen un peso considerable en el apartado de docencia, así que convertir tus apuntes o tu web en documentos con longitud medida en páginas e ISBN puede ser una inversión inteligente de tu tiempo. Avisado quedas. Y por supuesto, participa en todos los saraos de innovación docente que puedas (¡a ver si pronto empiezan a valorar la actividad del campus virtual, cohoneee!)

Mi pregunta es ¿y dondo coño meto yo los cursos BUENOS (= no orientados a la formación docente universitaria) que he impartido? Yo los metí, muy a mi pesar, en otros méritos docentes, junto a las codirecciones de trabajos de investigación. Pero me gustaría saber donde colocarlos para que pesen más :-[

Formación académica.

En titulación universitaria, doctorado, posgrado, ayudas y becas, estancias y cursos de especialización mete lo que tengas… pero date cuenta de que la puntuación que dan por todo este apartado NO ES MUCHA :(
Creo que en general no es buena idea esperar a acabar una estancia o un posgrado para solicitar la acreditación a la ANECA, debido al poco peso que tiene la formación académica en el baremo…

Eso sí, si quieres que tu formación se considere como “meritoria” no olvides meter ciertos certificados chorra (como el CAP) en posgrado, las bolsas de viaje más ridículas en ayudas y becas, o los cursillos de dos horas y los títulos de idiomas como cursos de especialización (of course!). Este es un gran sitio donde reciclar buena parte de tu “morralla curricular” y convertirla en puntos tangibles. ¡Aquí todo vale y nada hace daño! Al fin y al cabo lo gordo es la carrera y la tesis, y eso también lo tienen los demás candidatos :(

Experiencia laboral.

Si tienes actividades de carácter de profesional, ponlas. Dudo si repartir pizzas tiene peso, pero seguramente no haga daño poner cualquier cosa que suene medio seria aunque no esté directamente relacionada con tu área.

En otras actividades de carácter profesional puedes poner tu pertenencia a asociaciones o clubes “profesionales” (= no universitarios). Yo -por tener algo que figurase aquí- aproveché para colocar también mis proyectos de software libre… en fin, hice lo que pude ya que siempre he sido una rata de universidad.

Otros méritos relevantes.

No es el estercolero que parece ;) pues puntúa igual que tooooda la vida laboral ajena a la universidad que pueda acumular un candidato. Es el sitio donde hablar de tus premios, participaciones, hobbies y vivencias que puedan sonarle bien al evaluador y seas capaz de documentar con un papelito firmado, aunque sea por tu abuela. Me pregunto si, dado el peso comparativo con la sección de “otras actividades de carácter profesional”, no merece la pena volcar aquí los otros méritos laborales :-m

Esto ha sido todo, amigos. He condensado al máximo las ideas, pero espero que esto sirva como punto de partida para discutir el asunto de las acreditaciones en los comentarios del blog. Por supuesto, estaré encantado de dar más detalles de mi experiencia a quien esté interesado. Creo que todos tenemos estrategias interesantes que compartir con los demás, que nos pueden ayudar a prepararnos mejor para futuras acreditaciones.

Disfrute obligatorio

Posted March 20th, 2009 by El Mogur

Querido Ndugu,

Como ya sabes, la mayoría de los teclarios somos profesores en una perdida Facultad de Informática de una recóndita Universidad de un recóndito país de éste que algunos llaman “el primer mundo”.

Pues bien, a pesar de lo que creen muchos alumnos, la mayoría de los profesores que les ilustran día tras día (y entre ellos todos los teclarios), no son (somos) unos vagos redomados sino que dedican (dedicamos) muchas más horas de lo estipulado en sus (nuestros) contratos.

Todo ese esfuerzo lo invertimos no sólo en preparar clases, sino también en proyectos de investigación, proyectos con empresas y otro montón de historias que, aunque normalmente hacemos porque nos gustan, también debemos hacer si queremos progresar aquí dentro, en este pequeño mundo que es la Universidad en nuestro país.

Este rincón teclario ha sido testigo con el tiempo de muchas de nuestras vivencias al respecto, donde cada uno hemos puesto nuestro granito de arena a la tarea de hacer entender al mundo que no somos unas vagas cigarras.

Aún así, siempre te queda en el fondo de la cabeza la certeza de que, a pesar de los gritos que demos al viento, los alumnos en particular y la sociedad en general, nos tiene por unos seres holgazanes que tienen un puñado de horas de clase a la semana y el resto del tiempo lo dedican a vivir.

Sin embargo hoy es un día especial. Hoy es viernes 20 de Marzo, el día que viene después del 19 de Marzo. Este año en ciertos sitios el 19 de Marzo ha sido fiesta, y nuestra Facultad ha sido una de las afortunadas. Siendo el jueves fiesta, a los alumnos se les activa automáticamente el ingeniero de caminos que llevan dentro y les aparecen en los ojos la palabra “puente”. No voy a negar que a nosotros también, pero lo desactivamos enseguida por todos los marrones que tenemos encima.

Pues bien, el Rectorado reconoció hace unas semanas que, pese a ser un día de “puente natural”, la mayoría de los profesores/investigadores de esta Universidad se empeñan en ir a sus puestos de trabajo a seguir con sus quehaceres diarios. Y para que no lo hicieramos, para que dedicáramos por un día nuestro tiempo a la familia, a disfrutar de este Sol que hoy nos acompaña, nos envió una circular que, desde que la recibimos, ha sido la comidilla: “en su reunión del pasado día […], acordó considerar el día 20 de marzo como puente de disfrute obligatorio en la Universidad, para favorecer la conciliación de la vida familiar y laboral, haciendo confluir en este sentido la enseñanza universitaria con el resto de niveles educativos.”

Así que hoy es puente de disfrute obligatorio, ¡que a ningún teclario se le ocurra trabajar!.

P.D.: Saludos a esos compañeros que hoy están en la otra punta del país en una reunión de proyecto que compartimos con un centro de investigación de aquella ciudad…

Reflexión de todo a 100: ser inmutable o eterno retorno

Posted February 24th, 2009 by Moriarty

 1980, Laboratorio de Inteligencia de Artificial del MIT: a Richard Stallman y a sus compañeros del laboratorio se les deniega el acceso al código fuente del controlador de la primera impresora láser, la Xerox 9700. Stallman & co. querían modificar el código del controlador de dicha impresora, adquirida por el laboratorio y situada en una planta diferente de la que ellos se encontraban, para que ésta les mandase una notificación cuando se encontraba atascada. Ante la negativa del fabricante de la impresora, se convencen de que la gente debe tener la posibilidad de modificar su propio software. Había nacido el movimiento del software libre: un mundo sin barreras para los usuarios de la informática.

2009, Despacho de Ayudantes de una universidad española de cuyo nombre no quiero acordarme:   Dos usuarios del sistema operativo Linux, del que Stallman es padre espiritual (aclaración para profanos en el tema), intentan instalar el controlador de la impresora láser del despacho de al lado para hacer que ésta les imprima correctamente. Así, sin más. Otros linuxeros pasaron antes por el despacho y lo abandonaron sin conseguir domar a la impresora.

Que todo cambie para que todo siga igual. O algo así.

Recogiendo el guante

Posted February 9th, 2009 by PhD McClain

Hace unas semanas, Blackthorne nos tiró un guante que nadie ha osado recoger. Ese seré yo. !En garde!

Paso mucho tiempo escuchando BSOs. Realmente considero que es la mejor música para tener puesta mientras trabajas ya que no te distrae. Antes solía escuchar muchas de las BSOs que me pasó El Mogur hace unos años. En particular, una de las listas que más me gustaba era una que tenía compuesta a base de Hans Zimmer: La roca, Gladiator y Piratas del Caribe (vale, la primera era de Klaus Badelt pero se puede considerar el hermano pirata de Gladiator). Posteriormente conocí los canales de Shoutcast Radio que podías escuchar a través de Winamp y me aficioné a StreamingSoundtracks. Verdaderamente paso muchas horas escuchándolo (nota al pie: en el Mac, uso VLC).

Yo también tuve una época de pelos largos y aún me tira esta música. Sin embargo, en lugar de Blind Guardian (nunca pensaríais que fuese a mencionar este grupo ¿verdad?) me gusta más el heavy progresivo: Dream Theater, Angra y Kiko Loureiro, Mike Terrana, Labyrinth o Andromeda, entre otros. También escuché mucho Nightwish (con su gran diva Tarja Turunen, en la foto), Within Temptation y los españoles Avalanch, un heavy mucho más épico. Pero creo que lo quemé. Por último, he disfrutado como un enano con Apocalyptica. Cuatro chelos (y en alguna ocasión una batería) son capaces de sonar como teclados, bajo y guitarras de un grupo corriente.

Todo lo anterior lo suelo usar mientras programo. Me hace estar más activo. A veces añado otros grupos de rock como System of a Down, Deep purple, Led Zeppelin o Green Day (sigo escuchando el Dookie como cuando lo tenía en cinta hace nosecuántos años). También para estas ocasiones doy un giro de 180 grados y me pongo algo de música disco de los 90, de mi época discotequera (he pasado casi todas por todas las fases, como veréis más adelante; una juventud muy dura). Creo que es la mejor que se ha hecho y que se vuelva a escuchar ahora me hace reafirmarme en ello.

Comparto con Blackthorne algunos gustos sobre jazz como Chick Korea. También me encanta un batería llamado Dave Weckl y que tuve el placer de escuchar en directo hace unos años en el colegio mayor San Juan Evangelista. Lo suelo mezclar con otros discos de Bela Fleck, Anita Baker, Diana Krall o Gato Barbieri. Dentro de este género, me gusta también escuchar algunas mezclas curiosas (algunos lo llaman fusiones) como Saint Germain, Michel Camilo y Tomatito o Bebo Valdés y el Cigala, estos últimos sencillamente impresionantes en el Lágrimas negras.

Ya que hablábamos de El Cigala saltaré a otro de mis géneros favoritos: el flamenco. Si me veis dando palmas por el despacho no será de extrañar que entra por mis oídos algo del anteriormente mencionado (su Dos Lágrimas también es un disco genial), de El Barrio, José Mercé, Niña Pastori, Pitingo o el mismísimo Camarón. Luego tengo alguna compilación que ya tiene de todo un poco y que puede incluir desde El Fary hasta Los Chichos o los Chunguitos. Más rumbero.

Dije que tuve una juventud difícil y que me hizo tocar muchos palos. Y me gusta recordarlos todos. Incluidos los años más “punkis” de Reincidentes, Platero y tú, Siniestro Total o Mago de Oz. Durante la tesis tuve una temporada que escuché muchísimo un directo de Los Porretas. Esto debío de ser provocado por el influjo de las fiestas de Guadalajara, allá por septiembre. También me dio por desempolvar algún CD de Ska-P. Si los franceses y alemanes los redescubrieron en 2003-2004 cuando yo iba a sus conciertos en el 95, por qué no voy a escucharlos yo en 2008.

Y de Ska-P al ska y al reggae, otros de los estilos que más escucho. Estos dos me producen un buen rollo impresionante; son perfectos para el final de la jornada y irte contento a casa. Tengo varias compilaciones de distintos grupos que son lo que más escucho aunque como referentes tengo a (por supuesto) Bob Marley, Madness y una “Big Band” que un amigo me descubrió y que me parece genial: Tokyo Ska Paradise Orchestra. Esta gente, además de canciones propias, tienen versiones de clásicos como el Baby Elephant Walk de Henry Mancini, Summertime, el Love Theme de El Padrino o la música del Tetris (esta última es brutal). Lo de versionar BSOs en Ska es para mí una debilidad: 007, la pantera rosa… No os voy a cansar. Buscad un poco por Youtube y os hartaréis.

Para terminar (me he alargado más de la cuenta), un descubrimiento. Hace unos años me aficioné a los Black Eyed Pies (sobre todo cuando entraron a escena los movimientos de caderas de Fergie). Uno de los últimos éxitos de este grupo fue una versión del Mais que nada de Sergio Mendes. Esta canción pertenece a un disco no de los primeros sino del propio Sergio Mendes llamado Timeless. Me puse a escucharlo y me gustó. Y me puse a buscar más de Sergio Mendes y terminé con unos cuantos recopilatorios suyos y escuchando Bossa Nova. Todo un descubrimiento. Eso sí, hay que tomarla en pequeñas dosis, que se hace cansina. Así que ya sabréis lo que estoy escuchando si me veis ir a recoger algún documento a la impresora meneando el culo cual mulata en Rio.

Como habéis podido comprobar, soy de lo más variado. Yippikayei, Teclarios!

PD: Moriarty, no me iré sin dedicarte tu tema favorito, que tantas veces me pides escuchar.